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| Basilio le dio mucha gloria a Panamá, pero lastimosamente su talento no recibió el justo reconocimiento en el país.. MI DIARIO | Archivo |
Lo enterrarán en Miami
Ayer nos comunicamos con una de las personas más cercanas al artista en Panamá, se trata del comunicador Jorge Isaac Obón, a quien casualmente contactamos cuando hablaba con Patricia Fergus, la esposa del fallecido cantante. Esta le relató cómo fue la despedida del artista de este mundo y que sus honras fúnebres se realizarán en Miami, donde la pareja residía.
Según nos contó Obón, el artista falleció a eso de las 7:00 de la mañana por una complicación de la bronconeumonía que padecía desde hacía unas tres semanas y que lo mantenía en el hospital y que al final se le complicó.
A Jorge le explicó la viuda que ella le habló a las 4:30 de la madrugada y él le dijo que tenía hambre, por lo que ella le dio de beber una leche especial que le suministraban al artista, posterior a eso él se durmió y horas más tarde sucedió su deceso.
Fue un hermano
Con la voz quebrada Obón nos relató que para él, Basilio era su hermano y confesó que hacía una semana atrás le había escrito a su correo para contarle que había soñado tres días seguidos con él.
Un poco de historia
La biografía del artista cuenta que Basilio disfrutó de popularidad cuando la música de los 60 comenzó a decaer y la logró durante diez años. Su figura exótica, alto, atractivo y de amplia sonrisa que dejaba al descubierto su blanca dentadura logro enamorar a las mujeres y en la prensa se le llamaba el cantante de color.
Su verdadero nombre es Basilio Fergus Alexander y nació en Panamá en 1947 dentro de una familia acomodada. Se aficionó a la música influenciado por su hermana que estudiaba piano.
Al fallecer sus padres, se fue a vivir con unos tíos que no consentían su espíritu rebelde y aventurero y por ello se marchó a Francia a estudiar medicina. Luego decidió mudarse a Madrid, donde encontró los ambientes musicales a los que se asocia y rápidamente logra un contrato; entonces viajó a Londres a grabar su primer disco donde apareció el tema “No digas adiós”, que lo catapulta al estrellato en España.
Su bonita voz y su “swing” lo llevaron al éxito y rápidamente apareció en las revistas y la televisión, haciéndose muy popular en el mundo del espectáculo.
En febrero de 1970 fue elegido para competir en el certamen donde se escogería la persona que representaría a España en Eurovisión y quedó solo a dos puntos de Julio Iglesias; pero para él esto no supuso decepción.
Rápidamente se escuchó fuera de España: su voz llegó a Portugal, Francia, Inglaterra e incluso a Japón y con temas como “Tal vez mañana”, “El tiempo vuela”, “Como el perfume de una rosa” y otras más, con las que apareció su primer larga duración.
Su fama se extendió por Latinoamérica y participó en otro festival, que con el tema “Alguien” de Augusto Alguero llega al lugar número dos.
Su buena racha se rompió por su inconsistencia, frivolidad e informalidad y su luz comenzó a apagarse. Se marchó a Miami, aunque sus personas más allegadas aseguran que la diabetes le hizo dejar poco a poco los escenarios.
Cuando ya todos se habían olvidado de Basilio, un día amanecieron con “Cisne cuello negro”, un tema de Manuel Alejandro que era interpretado por la bella y potente voz de Basilio y regresó a la cumbre.
De repente su estela de éxitos se volvió a esfumar y se marchó de España.
En la década de los 80 el tema “Vivir lo nuestro” y la voz de Basilio reaparecieron en la radio y ya en los 90 se volvió a escuchar con “Costumbres”.