Un estremecedor caso de secuestro internacional y abandono infantil ha causado conmoción en Europa luego de la captura de una mujer francesa y su pareja, acusados de abandonar a dos pequeños hermanos en una zona boscosa del sur de Portugal mientras intentaban escapar de las autoridades francesas.
Los detenidos fueron identificados como Marine Rousseau y Marc Ballabriga, quienes realizaron un recorrido en automóvil de más de mil 600 kilómetros desde la ciudad de Colmar, en Francia, atravesando territorio español antes de ingresar a Portugal.
De acuerdo con la investigación, la madre biológica de los menores ya enfrentaba denuncias previas por haber sustraído a los niños sin autorización del padre biológico ni de la abuela materna. Las autoridades sospechan que la pareja decidió abandonar a los pequeños para facilitar su fuga y evitar ser localizados.
Los hechos ocurrieron el pasado martes 19 de mayo, cuando los adultos llevaron a los niños, de 3 y 5 años, al interior de un bosque cercano a la localidad portuguesa de Alcácer do Sal. Según las pesquisas, utilizaron un engaño para dejarlos solos: les vendaron los ojos y les dijeron que participarían en un supuesto juego que consistía en cavar la tierra hasta encontrar un “cuchillo enterrado”.
Mientras los menores excavaban, la pareja huyó del lugar en el vehículo familiar.
El hermano mayor, de 5 años, comenzó a sospechar que algo no estaba bien y decidió quitarse la venda, descubriendo que ambos habían quedado completamente solos en medio del monte.
Los niños caminaron durante horas entre la vegetación hasta llegar a una carretera, donde fueron encontrados por una pareja de panaderos locales que escuchó sus llantos y pedidos desesperados para encontrar a su padre.

Al momento del rescate, los menores estaban cubiertos de tierra, presentaban raspones y cargaban mochilas con ropa, frutas, galletas y una botella de agua.
Tras ser auxiliados, ambos fueron trasladados a un centro médico para una evaluación completa. Actualmente, los hermanos permanecen bajo protección en un hogar temporal en Portugal mientras avanzan los trámites judiciales.
La policía portuguesa inició una intensa búsqueda que culminó con la captura de Rousseau y Ballabriga en un establecimiento del municipio de Fátima, ubicado a unos 180 kilómetros del lugar donde abandonaron a los menores.
Un juez ordenó prisión preventiva inmediata para ambos al considerar elevado el riesgo de fuga.
El padre biológico de los niños viajó de inmediato desde Francia hacia Portugal para reencontrarse con sus hijos y gestionar su regreso al país.



