Gracias
Mil gracias a todos aquellos que me felicitaron el 22 por mi cumpleaños. También a aquellos que se le olvidó.
Hace 46 años entré a laborar en Corporación La Prensa y me decía “te faltan 46 años para jubilarte”. Bueno, llegaron mis 62 años y estoy en el proceso de retirarme, y solo debo dar gracias a Dios y aquellas personas que me dieron la oportunidad de poder crecer en la empresa. Bendiciones para todos.
Tomando mi ejemplo, quiero dedicar estas líneas a las empresas y personas, que más allá del afán económico de hacer plata, se preocupan o le dan oportunidades a sus trabajadores de poder abrirse paso en la sociedad y ayudar a sus familias. Felicitar a todos los que han avanzado sin el padrinazgo político y/o sin esos apoyos fraudulentos. Decía mi bisabuelita que el nombre de la familia no se podía ensuciar por muy pobre que fuéramos. Allá en Loma La Pava donde vivía en mi niñez todos nos conocíamos por clanes familiares. El mío era el de la Señora Dominga Orozco, con mucho orgullo.
Pero no esperemos que alguien nos tienda la mano. Si eso llega es bienvenido. Tenemos por nuestra cuenta tratar de avanzar y zurrarnos el lomo, como se dice, para lograr nuestros objetivos. Esto suena muy fácil para algunos. Para otros, es toda una odisea. En muchos casos, depende de la ubicación geográfica donde residas, ya que las oportunidades son muy escasas. Hay gente tan brillante que solo le ha faltado la oportunidad.
Consideraciones del autor
Tenemos que levantar las voces de protesta, denunciar, participar, deplorar, repudiar y todos aquellos verbos que puedan manifestar nuestro total rechazo a lo que esté mal.
Agradezco a mis lectores y amigos por sus comentarios a mis escritos.
Gracias por leer mis aportes en este blog. Recuerda: El conocimiento es infinito… y gratis.


