El hecho de que nuestro tema de la semana pasada se llama Carlos y es puertorriqueño y que coincida en ambos aspectos con el tema de hoy, no significa que se trata de una tendencia en mis escritos.
Hoy quiero dedicar mi artículo al poderoso pelotero puertorriqueño Carlos Delgado, quien tuvo una carrera llena de batazos largos y que hasta este momento no se le ha reconocido, como muchos esperamos.
Se trata de Carlos Juan Delgado Hernández, nacido en Aguadillas, Puerto Rico, hijo de Carlos “Cao” Delgado y Carmen Digna Hernández, ambos personajes del pueblo de Aguadillas. Nuestro héroe de hoy asistió a la escuela secundaria de esa localidad, donde se graduó en 1989.
“Will you take my picture please?”
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A los 16 años, varias organizaciones de las mayores vieron en Carlos el potencial que representaba, hasta que fue firmado por “Epy” Guerrero, un reconocido “scout” de los Toronto Blue Jays y enviado a los equipos de Ligas Menores de esa organización para su desarrollo. Desde el inicio de su carrera profesional, Carlos demostró su gran calidad de bateo, por lo que en 1993 fue llamado al equipo grande en Toronto.
Al principio, jugó las posiciones de receptor y jardinero, pero eventualmente sus directivos decidieron mudarlo a la primera base, donde se convirtió en uno de los bateadores de fuerza en las mayores de esa época.
Sus primeros tres años como grandes ligas no fueron muy productivos, pero a partir de 1996, Carlos conectó 25 cuadrangulares, con 92 carreras impulsadas y ya en 1997, logró conectar 30 vuelacercas, con 91 carreras impulsadas, cifras más representativas de su poder.
Carlos Delgado
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Delgado demostró en toda su carrera que su bateo era consistente, pues su bateo oscilaba entre .270 y .300. De lo que si no hay la menor duda es de la fuerza demostrada a través de sus 16 años de carrera en las mayores.
Los totales de la carrera de Carlos Delgado fueron: 17 años, 2,035 juegos; 2,038 imparables; promedio de bateo de .280; cuadrangulares 473; carreras impulsadas 1,512. Para llegar al total de cuadrangulares de 473, Carlos tuvo tres temporadas de 40 cuadrangulares o más; 8 temporadas de 30 o más cuadrangulares y 2 de 20 o más. Esta impresionante cantidad de batazos de vuelta completa las conectó Carlos en las 12 temporadas con Toronto, una con los Marlins de Miami y 4 con los Mets de New York.
I’ll never understand how Carlos Delgado was one and done on the hall of fame ballot pic.twitter.com/9CfPrJJqfw
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Cuando vemos estos totales nos preguntamos por qué Carlos Delgado no ha llegado ni cerca a ser elegido al Salón de la Fama. Hemos investigado un poco más y encontramos que Delgado solo fue nominado para el Salón de la Fama en una oportunidad y solamente recibió el 3.8% de los votos, cuando lo que se necesita es el 75% para ser exaltado a este magno círculo. Luego, el Comité de la Era Contemporánea (Veteranos) lo consideró y tampoco salió electo. A mi parecer y entender, los números ofensivos de Carlos Delgado merecen una votación favorable mayor, pero no conocemos una razón de peso para ser tratado en esta forma. Los periodistas que escogen anualmente a los nuevos miembros del Salón de la Fama deben saber algo que nosotros desconocemos. Hay algo que debemos mencionar con relación a Carlos Delgado y es que siempre fue un fiel admirador de Roberto Clemente, quien a su vez fue un activista en favor de los jugadores latinos en las mayores. Los sentimientos de Carlos salieron a relucir cuando el ejercito norteamericano decidió utilizar la isla de Vieques como objetivo de práctica para sus bombardeos. Carlos participó activamente en las protestas que continuaron por un tiempo hasta que los bombardeos fueron suspendidos. Algunos piensan que quizá el resultado de las protestas y la participación de Delgado tuvo algo que ver con su pobre elección al Salón de la Fama. Eso no lo sabemos. De todas formas, Carlos es miembro del Salón de la Fama canadiense y participó en dos Clásicos Mundiales representando a su patria, Puerto Rico.
Carlos y su esposa Betzaida García tienen un hijo, Carlos Antonio, y una niña adoptada Mariana Isabel. Todos residen en Aguadillas, Puerto Rico.



