Tengo que reconocer que nos soy fanático de Bad Bunny y muchos de su género musical. Me pasa lo mismo con “reggeseros” nacionales. Simplemente no es la música que me gusta. A mí, me encontrarás escuchando salsa.
Más allá de lo que yo piense, debo reconocer que las últimas actuaciones de Conejo malo, tratan de resaltar nuestra identidad como latinos. Y es que en los últimos años, muchos países, pareciera, están cansados de los inmigrantes.
El rechazo de algunos gobiernos ha sido evidente en la boca de algunos de sus dirigentes.
Me pongo a pensar la diversidad cultural que hay en Panamá. Algunos se han dedicado a preservar su cultura original, casándose entre ellos, otros, han sido más abiertos y han aceptado algunas mezclas. Pero eso no solo pasa en otras culturas.
Pasa en Panamá y pasa en todo el mundo. Ahora, es más frecuente observar parejas y familias multirraciales. Algo que algunos no han querido aceptar, es que muchos creen que son los únicos que pueden tener el poder económico y político.
Algunas generaciones después, sus descendientes han vendido sus empresas, pero siempre están metidos en los gobiernos y en los grandes contratos.
Muchos han sido parte del andamiaje de los partidos políticos y se rehúsan a salir de los que los controlan. Bueno… eso está cambiando. Sino pregunten al Conejo malo.
Consideraciones del autor
Tenemos que levantar las voces de protesta, denunciar, participar, deplorar, repudiar y todos aquellos verbos que puedan manifestar nuestro total rechazo a lo que esté mal.
Agradezco a mis lectores y amigos por sus comentarios a mis escritos.
Gracias por leer mis aportes en este blog. Recuerda: El conocimiento es infinito… y gratis.


