La selección española ya tiene la Copa del Mundo 2026. Fue una victoria por justicia futbolística: un gol de Ferran Torres en la prórroga desató la celebración en el MetLife Stadium de Nueva Jersey y coronó el trabajo colectivo de un equipo que dominó el juego con orden y precisión.
Ferran Torres celebra después de marcar el primer gol durante la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre España y Argentina. EFE/EPA/RONALD WITTEK.No fue solo el tanto decisivo: la clasificación al título pasó por el esfuerzo de todos. Desde Unai Simón, seguro bajo los tres palos, hasta los laterales Cucurella y Pedro Porro; pasando por la velocidad y desborde de Nico Williams y Lamine Yamal; la solidez de Laporte y Pau Cubarsí; y la batuta en el medio de Rodri, Pedri, Fabián Ruiz, Mikel Merino y Zubimendi. En ataque, Ferran Torres terminó siendo el héroe, secundado por Oyarzabal, Álex Baena y Dani Olmo, que siempre buscaron el arco rival. Cada pieza respondió: recuperación, presión y precisión en el remate que finalmente se tradujo en la gloria.
¡España se borda la segunda estrella! 🌟#CopaMundialFIFA
— Copa Mundial FIFA 🏆 (@fifaworldcup_es) July 19, 2026
Argentina, por el contrario, fue una sombra de sí misma. Le faltó la propuesta ofensiva que se esperaba y solo apuró el ataque al final del partido, con la urgencia de quien necesita forzar los penales. Emiliano “Dibu” Martínez sostuvo a su equipo con varias atajadas espectaculares, pero incluso sus reflejos no alcanzaron para evitar la derrota. La final también quedó marcada por la ausencia -o la poca influencia- de Lionel Messi en momentos decisivos, una despedida amarga si este fue su último Mundial.
El gol de Ferran Torres, anotado en el minuto 106, puso punto final a una era brillante de la Roja. España suma su segunda Copa del Mundo, la primera desde 2010, y confirma un ciclo extraordinario: entre 2008 y 2026 alcanzó tres Eurocopas (2008, 2012, 2024) y dos Mundiales (2010, 2026). Bajo la dirección de Luis de la Fuente, el equipo liderado por Rodri (Balón de Oro 2024) y la joven promesa Lamine Yamal consigue una corona que premia trabajo, talento y consistencia.
Esta generación española se presenta como ejemplo: colectivo sobre individualidades, defensa férrea y fútbol con intención ofensiva. Anoche en Nueva Jersey ganó el que propuso más y supo mantener el orden cuando más importaba.


