Por fin llegó el día que todos los culés esperaban. Después de 172 días sin tocar un balón por una rotura del menisco interno en la rodilla derecha, Pablo Paéz Gavira, el crack canterano conocido como Gavi, se vistió de corto otra vez. Fue en la goleada del Barcelona 5-2 sobre el Sevilla por LaLiga EA Sports, donde el estadio no paraba de corear su nombre apenas salió a calentar.
Entró al minuto 82 relevando a Raphinha, que la rompió con un hat-trick ese día, y el Spotify Camp Nou explotó en una ovación ensordecedora. Ronald Araujo no lo dudó: le pasó el brazalete de capitán para celebrar su regreso como se merece. Flick, el técnico, lo abrazó fuerte antes de que pisara el césped, recordando esa misma escena emotiva del 20 de octubre de 2024, también contra el Sevilla, cuando Gavi volvió de una rotura de ligamento cruzado y menisco externo.
🚨| Gavi returns for Barcelona after months out of play. 👏🔵🔴✨ pic.twitter.com/dVDzvl5xBk
— FÚTBOL HUB (@futbol_hubX) March 15, 2026
“Flick es como un padre para mí”, confiesa el canterano
Gavi no escondió la emoción post-partido. “Contra el mismo rival, una sensación parecida. Flick ha estado conmigo como un padre en esta y en la otra lesión, siempre confiando en mí. Le estoy agradecido y ojalá se quede muchos años”, soltó el andaluz, que tardó casi la mitad en recuperarse de esta segunda lesión, pero la sintió mucho más jodida.
“La verdad es que lo pasé bastante mal, el proceso fue más doloroso y el día a día me costó un montón”, admitió sincero. Aun así, el cariño del Camp Nou lo compensó todo: “La sensación con mi gente, la afición y los compañeros es única. Me siento muy feliz”. Y se notó: en esos minutitos, ya metía el pie en cada pelota dividida como el león que siempre ha sido.
Este regreso marca un antes y un después para el Barça de Hansi Flick, que suma tres puntos clave y recupera a una de sus joyas más intensas. Gavi está de vuelta, y el fútbol culé late más fuerte que nunca.


