Gervonta “Tank” Davis y el mexicano Isaac “Pitbull” Cruz están cerrando los últimos detalles para una revancha que promete ser una guerra total en superligero (140 libras). Después de meses de tironeos, promotores y fans están con los ojos bien abiertos, porque este pleito podría reordenar el top de la división.
Para el Tank, de 30-0-1 con 28 KO, es el regreso perfecto tras su empate polémico con Lamont Roach Jr. en Brooklyn (marzo 2025), donde una caída no contada dejó a todos gritando robo. Davis quiere borrar dudas y volver a mandar, pero sus líos legales en Florida —investigación por agresión y secuestro a una ex— lo tienen como “campeón en receso” de la WBA. Cruz, con récord de 28-3-2 y 18 KO, llega volando: campeón interino WBC en 140, empató hace poco con Roach y sueña con el título absoluto.
El primer choque: pura sangre mexicana
Todo viene de diciembre 2021 en Los Ángeles. Davis ganó por decisión unánime cerrada (116-112, 115-113 x2), pero Pitbull lo llevó al límite con presión asfixiante, golpes al cuerpo y una defensa de acero, entrando de última hora como reemplazo. “Me debe una”, grita Cruz, que desde entonces suma victorias y se planta como el perro rabioso de la categoría. Davis sobrevivió con lesión en la mano, pero ahora en superligero, sin título en juego directo, será choque de estilos puros: precisión yankee vs. volumen azteca.
Promotores como Sean Gibbons (de Cruz) confirman que las pláticas van en serio para mitad de 2026, sin sede ni bolsa confirmada, pero con ganas de ambas esquinas. Para el mexicano, ganar reescribe la historia y lo pone en la élite; para Davis, es resucitar su mito entre escándalos. ¡Esta rivalidad no para y el ring va a arder! ¿Quién sale en pie?


