Grecia dio la sorpresa este domingo al vencer 1-0 a Alemania en la segunda jornada de la Nations League y arruinó el primer partido de Jürgen Klopp como seleccionador alemán ante su público.
El equipo dirigido por Ivan Jovanović resistió durante gran parte del encuentro, aprovechó una de sus mejores oportunidades en el tramo final y se llevó una victoria histórica en el WWK Arena de Augsburgo. Dimitris Kourbelis marcó el único gol al minuto 74, mientras que el portero Konstantinos Tzolakis sostuvo a Grecia con varias intervenciones decisivas.
Con el triunfo, Grecia sumó seis puntos en dos partidos y quedó como líder de su grupo. Alemania, en cambio, acumula un empate y una derrota desde la llegada de Klopp al banquillo.
Alemania dominó, pero no encontró espacios
Klopp afrontó el partido con varios cambios en su alineación. Alexander Nübel ocupó el puesto de Marc-André ter Stegen en la portería, mientras que Vagnoman, Bisseck y el debutante Conté también recibieron la oportunidad de iniciar.
En ataque, la ausencia de Kai Havertz por una lesión muscular obligó al entrenador a modificar sus planes. Alemania tuvo la mayor parte de la posesión y jugó durante largos tramos cerca del área griega, pero su dominio no se tradujo en ocasiones claras.
Grecia mantuvo sus líneas juntas, cerró los espacios y esperó con paciencia. Su plan consistió en impedir que Alemania encontrara pases por el centro y aprovechar cualquier pérdida para salir rápido al contragolpe.
Karim Adeyemi fue uno de los pocos jugadores alemanes capaces de cambiar el ritmo del encuentro. El atacante generó dos de las mejores oportunidades de su equipo durante la primera mitad.
En una de ellas, recorrió varios metros tras una recuperación alemana y quedó frente a Tzolakis, pero elevó demasiado el remate. Más tarde probó con un disparo desde fuera del área que parecía dirigirse a la portería, aunque el guardameta griego respondió con una gran estirada.
Grecia 🇬🇷 dió el batacazo y le ganó a Alemania 🇩🇪 como visitante 0-1 por la UEFA Nations League.
— Rodrigo Duque Oyarce (@rduqueoyarce) September 27, 2026
Primera vez que los helénicos le ganan a los germanos en su historia pic.twitter.com/1wZkJPvZ4L
Tzolakis se convirtió en la figura
Alemania mantuvo la presión en el comienzo del segundo tiempo. Conté intentó sorprender con un disparo colocado hacia la escuadra, pero Tzolakis volvió a intervenir para evitar el gol.
El portero griego se convirtió en la principal figura del partido. Cada vez que Alemania lograba superar la primera línea defensiva, encontraba al guardameta como último obstáculo.
Grecia resistió hasta que comenzó a adelantarse unos metros. Con Alemania cada vez más impaciente, el equipo visitante encontró espacios para atacar y empezó a llevar peligro a la portería de Nübel.
Ioannidis estuvo cerca de abrir el marcador con un remate que pasó junto al poste. Poco después llegó el golpe que cambió el partido.
Kourbelis marca la diferencia
Al minuto 74, Kourbelis recibió el balón dentro del área y sacó un zurdazo. El remate se desvió en Joshua Kimmich, cambió de trayectoria y dejó sin opciones a Nübel.
El gol premió el esfuerzo de una Grecia que supo resistir y luego aprovechó el momento en que Alemania perdió el control del partido.
A los locales les quedaban aproximadamente 15 minutos para evitar la derrota. Klopp envió al campo a Serge Gnabry y acumuló más jugadores ofensivos, pero Alemania no logró traducir su superioridad numérica en ocasiones claras.
Gnabry tuvo una oportunidad para empatar, aunque nuevamente apareció Tzolakis para impedir el gol. El portero griego terminó como el gran responsable de que su equipo mantuviera la ventaja.
Alemania se lanzó al ataque en los minutos finales, pero lo hizo con más urgencia que claridad. Grecia defendió con orden, soportó la presión y confirmó un comienzo perfecto en la competición.
Para Klopp, la noche terminó con más preguntas que respuestas. Su equipo todavía no gana después de dos partidos y sufrió en casa una derrota inesperada ante una Grecia que aprovechó sus oportunidades y se marchó de Augsburgo con un triunfo histórico.


