El Hull City salió al frente para condenar los ataques racistas que recibió su nuevo delantero Robinio Vaz en redes sociales tras anunciarse su llegada al club. El delantero francés de 19 años, cedido por la Roma italiana, quedó en el centro de una oleada de comentarios discriminatorios que obligaron al equipo inglés a eliminar la publicación oficial y a trabajar con la policía para identificar a los responsables.
El caso: abuso “repugnante” contra un joven talento
Los insultos racistas se concentraron en las publicaciones oficiales del Hull City que confirmaban el fichaje de Vaz en el último día del mercado de pases. La situación escaló rápidamente y el club describió los mensajes como “un abuso repugnante” y “aborrecible”, dejando en evidencia una vez más el problema de la discriminación racial en el fútbol europeo.
Ante la magnitud de los ataques, el club no se quedó de brazos cruzados. En un comunicado difundido el 3 de septiembre, el Hull City aseguró que brindará “respaldo pleno” al jugador y recordó que “ninguna persona debería sufrir nunca abuso discriminatorio”.
Colaboración con la policía y otras autoridades
El Hull City confirmó que ya está trabajando con la policía de Humberside y con otras autoridades competentes para rastrear las cuentas responsables del abuso. El objetivo es que se tomen medidas legales contra quienes difunden este tipo de mensajes.
Además, el club informó que se puso en contacto con la Premier League, la organización antidiscriminación Kick It Out y las plataformas de redes sociales para coordinar acciones y garantizar que se aplique una política de tolerancia cero frente a cualquier forma de discriminación.
Un problema que no es nuevo en el fútbol
Este episodio vuelve a poner sobre la mesa un problema que distintas ligas europeas y organismos deportivos han denunciado en los últimos años: el acoso racial en redes sociales contra futbolistas, especialmente jóvenes que llegan a equipos de alto perfil.
La Premier League también expresó su rechazo al incidente y comunicó que ofreció apoyo tanto a Vaz como al Hull City, reforzando el mensaje de que el fútbol debe ser un espacio libre de racismo.



