Ismael Díaz llegó a la rueda de prensa con la calma de quien sabe que vive algo único. A pocos días del estreno de Panamá en el Mundial 2026, el atacante del León explicó su papel en el equipo y remarcó la intensidad que, según él, marcará el torneo.
“Intento aportar en lo que puedo, aportar dentro y fuera del campo y disfrutar porque es algo que no se vive todos los días”, dijo Díaz, visiblemente emocionado. “Un momento como este un jugador siente de todo; estamos hablando del torneo más importante a nivel del fútbol. Tengo muchas emociones ahora mismo”.
El delantero también destacó que la exigencia física y táctica será un sello del Mundial: “Lo que se ha visto de los partidos es mucha intensidad, un factor clave en esta Copa del Mundo y nosotros sabemos que va a ser así”. Díaz avisó que Panamá está preparado para ese ritmo y para los duelos de alta presión.
Sobre la convivencia y el trabajo en el grupo, el jugador subrayó la cohesión del plantel: “Nos conocemos muy bien, los puntos débiles, puntos fuertes de cada uno de nosotros y eso ha sido con el paso de los años. Nos hemos construido como una familia; difícilmente pueda venir algo externo a quebrarnos”.



