Julián Álvarez habría admitido ante sus compañeros del Atlético de Madrid que no manejó de la mejor manera los rumores sobre su posible salida al Barcelona.
Según el programa El Larguero, el delantero argentino reconoció que se equivocó en las formas y en la manera de expresar su deseo de cambiar de equipo. Sus palabras habrían generado alivio dentro del vestuario rojiblanco.
Álvarez también aseguró que su compromiso con el Atlético es absoluto, sin importar cuánto tiempo permanezca en el club. El atacante tiene contrato hasta junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.
De acuerdo con la información divulgada, el futbolista ya tendría claro que no será transferido al Barcelona y estaría reconsiderando su postura. El jugador también buscaría evitar un ambiente de tensión con los aficionados del estadio Metropolitano.
Mientras se define su futuro, el entrenador Diego Simeone decidió no incluirlo en la convocatoria para el último amistoso de pretemporada contra el Olympique de Marsella. La ausencia estaba prevista debido a su falta de entrenamientos, aunque volvió a alimentar las especulaciones sobre su situación.
La directiva del Atlético ha insistido en que el argentino no está en venta. Su presidente, Enrique Cerezo, afirmó que Álvarez continuará en el equipo la próxima temporada.



