Lamine Yamal lo vivió con el corazón en la mano. El joven extremo del Barcelona confesó que el 22 de abril, cuando se retiró lesionado ante el Celta, sintió “miedo” de quedarse fuera del Mundial 2026. La lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda cortó su temporada con el club y le dejó en una carrera contrarreloj por estar listo para la convocatoria de Luis de la Fuente.
“Me acuerdo de la secuencia en la que me lesioné. Estaba rezando por dentro porque no fuera nada… porque me veía muy cerca del momento del Mundial”, contó en un vídeo compartido por la RFEF. Su temor no era solo la gravedad inmediata de la lesión: “Tenía miedo de que fuese grave y, sobre todo, de que no fuese grave pero poder recaer y que me pudiera perder el Mundial”.
😏 ¿Se ha imaginado 𝑳𝒂𝒎𝒊𝒏𝒆 𝒀𝒂𝒎𝒂𝒍 levantando la Copa del Mundo?
— Movistar Plus Deportes (@MPlusDeportes) May 31, 2026
🎥 @SEFutbol #LaCasaDelFútbol pic.twitter.com/0BIuwmPiKn
A sus 18 años, Yamal encara ahora la cita con ambición y prudencia. Está en la lista definitiva de España, aunque su participación en el debut contra Cabo Verde el 15 de junio todavía no está confirmada mientras termina de recuperar ritmo y confianza. “Vas a jugar un Mundial y la mente está como si no hubiera jugado ni un partido en toda la temporada. Tengo muchas ganas de poder debutar”, dijo.
Más que confianza individual, Lamine habla de grupo. Llegan a la Copa como campeones de Europa y el extremo lo asume con normalidad y entusiasmo: “Llegamos como la selección que somos, como los campeones de Europa, e iremos a por todas”. Señaló referentes dentro del equipo —Rodri, Oyarzabal, Pedri, Cucurella— y elogió la competencia en la portería, que considera de primer nivel.
🔝 "El Mundial es lo más grande que tiene el fútbol...
— El Chiringuito TV (@elchiringuitotv) May 31, 2026
... tenía miedo de perdérmelo por la lesión".
🗣️ Lamine Yamal se sincera en la concentración con la selección española. pic.twitter.com/SgCyRbHPD0
Su mirada no es solo profesional; también es personal y casi de cuento. “Mil veces me he imaginado ganar un Mundial, en mi habitación o cuando jugábamos en el poli del barrio”, dijo. Reconoce lo surrealista de su trayectoria: “En mi mente es como si llevara 10 años jugando, pero en verdad llevo 3 años y hace 4 estaba jugando en el poli. Un niño que jugaba hace 3 años contigo ahora va a jugar un Mundial. Tiene que ser algo loco”.
La selección española confía en que, si Yamal llega fino, su desborde y velocidad pueden ser armas decisivas. Para el jugador, el reto es doble: recuperarse completamente y demostrar que su precoz talento sigue creciendo cuando más se necesita.



