La plaza de Cibeles se llenó de rojo y emoción este lunes: unas 120.000 personas, según la Delegación del Gobierno en Madrid, recibieron a la selección española tras su histórica consagración en el Mundial 2026. Los jugadores recorrieron la ciudad en un autobús descapotable después de las visitas oficiales a Zarzuela y La Moncloa, y la fiesta culminó en Cibeles con conciertos y un ambiente de celebración masiva.
Una rúa de gloriaLa selección aterrizó al mediodía en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y siguió la tradición: primera parada en Zarzuela para saludar a los reyes, luego Moncloa para encontrarse con el presidente Pedro Sánchez, y finalmente la rúa por las calles más emblemáticas de Madrid hasta la Plaza de Cibeles. Miles de aficionados se agolparon en la ruta y en los aledaños para ver de cerca a los campeones.
⭐⭐ La impresionante vista de Cibeles que espera a los Campeones del Mundo pic.twitter.com/QQStcubuyV
— El Debate (@eldebate_com) July 20, 2026
Actuaciones y emoción en CibelesLa organización preparó una larga velada de música para completar la celebración. Grupos y artistas como Viva Suecia, Arde Bogotá, Ana Mena y Aitana estuvieron en el cartel; Viva Suecia abrió el escenario para amenizar la espera antes de la llegada del equipo. DJ y sorpresas previstas mantuvieron la euforia hasta que los jugadores subieron al estrado para compartir el momento con la afición.
🚍🇪🇸 La Selección de #España ya empezó su trayecto hacia la Plaza de #Cibeles
— Nicolás Cadena (@nicocadena_) July 20, 2026
Miles de hinchas salen a las calles para celebrar el título del #Mundial2026 pic.twitter.com/MCD5FDji18
El gol que selló la historiaEspaña ganó la final frente a Argentina 1-0, con un gol de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga. Ese tanto coronó una generación que sumó su segunda estrella tras la de 2010 y completó una hazaña histórica: la Roja se convirtió en campeona del mundo tras una campaña con solo un gol encajado en ocho partidos. Rodrigo “Rodri” Hernández, capitán y MVP del torneo, fue la figura, junto a Pau Cubarsí (mejor joven) y Unai Simón (mejor portero).
Una celebración que se extiendeLa fiesta no fue solo un acto institucional: barrios y plazas de toda España vivieron la madrugada de festejos y la euforia continúa en la capital. Para muchos aficionados, la rúa por Madrid tuvo un sabor a catarsis colectiva: la combinación de tradición —visitas a Zarzuela y Moncloa— y música en Cibeles convirtió el regreso del equipo en una jornada inolvidable.



