El boxeo latinoamericano está de luto. Wilfredo ‘Bazooka’ Gómez, uno de los grandes campeones de la historia del pugilismo, falleció a los 69 años, dejando un legado de títulos mundiales, nocauts y una conexión muy especial con Panamá, país donde comenzó su carrera profesional.
Su hijo, Wilfredo Gómez Jr., confirmó a Telemundo que el exboxeador murió la noche del sábado 10 de octubre, luego de permanecer hospitalizado durante aproximadamente dos semanas por complicaciones respiratorias.
Panamá fue parte de su grandeza
Nacido en San Juan, Puerto Rico, el 29 de octubre de 1956, Gómez representó a su país en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y conquistó el oro en el Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado de La Habana 1974.
Tras ese triunfo se trasladó a Panamá, donde debutó como profesional y trabajó con los entrenadores Néstor ‘Plomo’ Espinosa y Pedro ‘Pellín’ Ávila.
Durante una visita al país en 2003, reconoció la importancia de aquella preparación.
“Aquí aprendí gran parte de mis conocimientos en el boxeo. Yo logré los éxitos en el boxeo porque tenía la escuela panameña”, expresó entonces.
Una pegada que hizo historia
Conocido como ‘Bazooka’ por la potencia de sus golpes, conquistó campeonatos mundiales en las divisiones supergallo, pluma y superpluma.
El 21 de mayo de 1977 obtuvo su primera corona mundial al derrotar por nocaut al surcoreano Dong Kyun Yum, en el coliseo Roberto Clemente de San Juan.
Además, estableció una histórica marca de 17 defensas consecutivas de su título mundial ganadas por nocaut.
Miembro del Salón de la Fama Internacional de Boxeo, Gómez cerró su carrera con 44 victorias, 42 por nocaut, tres derrotas y un empate.
Su fallecimiento deja un vacío en el boxeo mundial, especialmente en Puerto Rico y Panamá, donde dio sus primeros pasos hacia la gloria.


