Las imágenes de Neymar en Las Vegas, con un mazo de cartas en la mano durante la World Series of Poker, encendieron la discusión sobre el momento personal y profesional del delantero brasileño. Apenas días después de las lágrimas que recorrieron el mundo tras la eliminación de Brasil ante Noruega, el Menino da Vila fue visto jugando torneos de póker por premios de hasta 10.000 dólares, lo que provocó una ola de críticas en redes por el timing de su aparición pública.
No es secreto que a Neymar le gusta el póker, pero muchos usuarios reprocharon que eligiera ese plan justo después de despedirse de la Verdeamarela, y con compromisos contractuales aún vigentes con el Santos hasta el 31 de diciembre de 2026. El club fijó el 17 de julio como fecha límite para que el atacante se reintegre al plantel de cara al segundo semestre, y hasta ahora no hay una comunicación oficial del jugador sobre su regreso o sus planes.
Football superstar Neymar Jr. runs into it!😮
— ACR Poker (@ACR_POKER) July 12, 2026
Fresh off Brazil's World Cup run, Neymar Jr. takes his seat at the $10,000 No-Limit Hold'em 6-Max event at the World Series of Poker...and immediately gets into the action.💥 #wsop2026 pic.twitter.com/gHOqChTacg
Antes de Las Vegas, Neymar también fue visto en Florida, paseando por Universal Studios en compañía de su familia. Su pareja, Bruna Biancardi, publicó fotos de ese día con las hijas, lo que muestra que parte de su agenda reciente fue de carácter familiar. Aun así, la mezcla entre ocio, juegos y el reciente final de su ciclo con la selección potenció la incertidumbre.
El propio Neymar cerró su etapa con Brasil con palabras definitivas tras el partido: “Lo intenté, lo intenté. Ahora se acabó. Empecé aquí, y la cierro aquí”, y anunció su despedida de la selección después de 130 partidos y 80 goles. Ante la posibilidad de que deje el fútbol profesional o cambie de club, su padre y representante salió a hablar públicamente: le pidió que continúe y que recupere la alegría por jugar, recordando que “el futuro pertenece a Dios”.
Fuentes cercanas al jugador describen tres rutas posibles: volver al Santos y cumplir el contrato hasta fin de año; aceptar una oferta de menor perfil mediático; o retirarse definitivamente. El desgaste mental y la relación tensa con la prensa aparecieron como factores que pesaron durante los últimos meses y habrían influido en su decisión de alejarse, al menos por ahora.
El Santos mantiene silencio institucional y espera coordinar pronto el regreso del jugador. Mientras, la discusión sobre si la escapada a Las Vegas fue una salida privada o una muestra de desinterés por sus obligaciones deportivas seguirá alimentando la polémica en Brasil y en el mundo del fútbol.


