La selección nacional de béisbol de Panamá entra en la fase decisiva de su preparación rumbo al Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Este domingo, el equipo viajará a Tampa, Florida, donde disputará sus dos últimos partidos de fogueo ante organizaciones de Grandes Ligas, en una exigente prueba previa al debut oficial.
El primer compromiso será este martes 3 de marzo en el George M. Steinbrenner Field frente a los New York Yankees, un escenario que permitirá medir el nivel competitivo del conjunto panameño ante peloteros en plena preparación de primavera.
Para este encuentro, el cuerpo técnico ya anunció al derecho metropolitano Jorge García como lanzador abridor.
Posteriormente, Panamá se medirá el miércoles a los Detroit Tigers en el Publix Field at Joker Marchant Stadium, con Jaime Barría programado para iniciar desde el montículo. Tras ese compromiso, la delegación viajará ese mismo día a San Juan, Puerto Rico, donde se instalará para el inicio del torneo.
En Tampa se integrarán varias piezas claves que actualmente cumplen compromisos de spring training con sus respectivas organizaciones, entre ellos Miguel Amaya, Edmundo Sosa, José Caballero, Leonardo Jiménez, Enrique Bradfield Jr., José Ramos y Leonardo Bernal, fortaleciendo así un roster que ha generado altas expectativas.
En medio de esta etapa final de preparación, uno de los protagonistas ha sido el lanzador Miguel Gómez, de 24 años, quien vivirá una experiencia particular en la historia del béisbol panameño. Su padre, del mismo nombre, formó parte de la primera edición del Clásico Mundial, y ahora, dos décadas después, será él quien represente al país en el mismo escenario.
Miguel Gómez, durante un entrenamiento de Panamá en el estadio Rod Carew. Cortesía/Fedebeis“Los pitchers se han visto bastante bien. Nos hemos sentido muy cómodos, afinando algunos detalles para lo que es empezar el torneo”, señaló Gómez, al referirse al trabajo del cuerpo de lanzadores en los días recientes.
El derecho, que firmó en 2019 con los Washington Nationals y que recientemente fue incluido en la nómina de los Vaqueros de Panamá Oeste para el Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2026, dejó claro que está dispuesto a asumir cualquier rol dentro del equipo.
“Eso lo decide el manager, pero cualquier rol que me toque, voy a estar disponible. Ya lo hemos conversado y estoy listo para aportar donde me necesiten”, afirmó.
Gómez también destacó la influencia de los lanzadores más experimentados dentro del grupo, resaltando el valor de compartir equipo con figuras que han competido al más alto nivel.
“Es un honor compartir con ellos. Son jugadores con experiencia en Grandes Ligas, siempre están ahí para darte consejos y eso ayuda mucho”, explicó.
Sobre su evolución reciente, el panameño aseguró que ha trabajado en mejorar su repertorio, incorporando un nuevo lanzamiento que le permite ampliar sus opciones en el montículo.
“Siempre el plan es atacar la zona y después ir mezclando los picheos dependiendo del bateador. Ahora tengo cinco lanzamientos en mi repertorio y eso me da más herramientas”, comentó.
En cuanto a las particularidades del torneo, donde existen limitaciones en el número de lanzamientos, Gómez considera que Panamá cuenta con un cuerpo de lanzadores capaz de adaptarse a esas condiciones.
“Si atacas la zona, puedes trabajar más innings dentro de las reglas. Eso es clave y es algo que hemos venido haciendo en los juegos de fogueo”, sostuvo.
El ambiente dentro del equipo también ha sido un punto destacado en estos días previos al viaje. Según Gómez, la química del grupo y la confianza en el talento disponible refuerzan la ilusión de cara al torneo.
“Es uno de los mejores grupos que ha tenido la selección. Todos nos apoyamos y sentimos que este es el equipo que queríamos. Ahora hay que demostrarlo en el terreno”, afirmó.
Panamá debutará el próximo 6 de marzo ante Cuba en el estadio Hiram Bithorn de San Juan. El grupo lo completan Puerto Rico, Canadá y Colombia.



