El Real Madrid anunció este lunes la destitución de Xabi Alonso como entrenador del primer equipo, apenas 24 horas después de la derrota en la final de la Supercopa, resultado que precipitó una decisión que ya se venía analizando en los despachos del Santiago Bernabéu.
La etapa del técnico tolosarra al frente del conjunto blanco llega así a su fin en un contexto de alta exigencia, marcado por la presión de los grandes torneos y las expectativas permanentes de títulos. Aunque Xabi Alonso había asumido el reto con respaldo institucional y el apoyo del vestuario, el desenlace de la Supercopa terminó por inclinar la balanza.
Fuentes cercanas al club señalan que la junta directiva consideró que el proyecto necesitaba un nuevo impulso inmediato, especialmente con la temporada aún en desarrollo y compromisos decisivos por delante tanto en LaLiga como en competiciones europeas. La derrota en la final fue interpretada como un punto de inflexión que evidenció la necesidad de un cambio en la conducción técnica.
Xabi Alonso, que llegó al banquillo blanco con un perfil de entrenador moderno, tácticamente meticuloso y con una fuerte conexión con la identidad del club, se marcha dejando un balance de momentos positivos, pero sin lograr consolidar los resultados que la institución considera imprescindibles para su estándar competitivo.
El club agradeció públicamente su profesionalismo, compromiso y dedicación durante su etapa como entrenador, y le deseó éxito en sus futuros proyectos deportivos.
Pocos minutos más tarde ha anunciado el nombramiento como nuevo técnico de Álvaro Arbeloa, hasta ahora en el banquillo del Castilla.



