Los hechos de violencia registrados el pasado sábado en el estadio Roberto ‘Flaco Bala’ Hernández, en Las Tablas, durante el partido entre Los Santos y Veraguas, han puesto nuevamente en el foco la seguridad en los campeonatos nacionales de béisbol.
El encuentro, correspondiente a la ronda regular del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2026, fue suspendido luego de una trifulca que dejó a Javier Reina y Yeison Austin heridos, este último tras recibir un golpe con un bate en la cabeza. La Policía Nacional informó la aprehensión y señaló que no fue contactada por la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis) para brindar seguridad en ese partido.
La trifulca entre fanáticos y peloteros involucró el uso de un bate. Tomado de redes socialesEl incidente se suma a una serie de antecedentes registrados en torneos nacionales, principalmente en la categoría mayor.
En 2025, un partido entre Chiriquí y Bocas del Toro en el estadio Kenny Serracín fue interrumpido durante 73 minutos tras una pelea que se originó por un gesto del lanzador Ángel Antonio Cuan hacia el dugout rival. Semanas después, en la serie semifinal, un enfrentamiento entre jugadores de Bocas del Toro y Colón en el estadio Rod Carew derivó en una trifulca tras un cruce en la primera base entre Germain Ruiz y Abraham Rodríguez.
En marzo de 2019, el pelotero herrerano Manuel Rodríguez Rodríguez fue sancionado con la suspensión de un partido y una multa de mil dólares luego de subir a la tribuna del estadio Omar Torrijos con un bate en mano.
En 2014, durante un partido del campeonato juvenil entre Herrera y Los Santos en el estadio Rico Cedeño, la Policía Nacional cerró las puertas del recinto por exceso de público, y en medio del partido el equipo santeño no siguió jugando luego que el dirigente Carlos ‘Tito’ Afú le pidió al director que el equipo no saliera al terreno en protesta por la prohibición de ingreso al propio Afú.
En 2010, un altercado entre peloteros de Herrera y Los Santos en el estadio Olmedo Solé dejó como resultado la suspensión de ocho jugadores, incluyendo al colombiano Javier Ortiz y el dominicano Willy Lebrón.
Ese año incluyó una batalla campal entre aficionados de Bocas del Toro y Chiriquí en el estadio Rod Carew por el juego 7 de la serie semifinal. Una polémica jugada en segunda base desató la diferencia en la tribuna, que dejó más de una docena de heridos a pesar de la presencia 40 efectivos de la Policía Nacional y 20 unidades de Sinaproc.
En 2007, una gresca tras un partido entre Panamá Metro y Herrera en el estadio Rod Carew dejó peloteros heridos tras el lanzamiento de objetos, en un incidente que se originó fuera del estadio.
Los campeonatos nacionales de béisbol presentan variaciones en la asistencia de público según la fase del torneo o la sede. Estadios como Omar Torrijos o Roberto Mariano Bula promedian unos 5 mil aficionados por noche, mientras que otros recintos apenas superan los 700.
En cuanto a la organización de los eventos, se han reportado situaciones relacionadas con limitada o nula presencia de unidades policiales y seguridad privada, falta de ambulancias en sitio y escasa cobertura de personal de emergencia en algunos partidos.
El reglamento vigente del Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2026 establece en su Título VIII el régimen disciplinario, incluyendo faltas, sanciones y procedimientos aplicables a jugadores, técnicos y demás participantes del juego, bajo la responsabilidad de la Comisión Técnica y Sancionadora.
El Título IX aborda los servicios médicos, indicando la obligatoriedad de contar con un médico o paramédico en los estadios donde se desarrollan los partidos. Sin embargo, no establece la presencia obligatoria de ambulancias. El artículo 99 señala que, en caso de accidente, el delegado del equipo correspondiente debe acompañar al afectado a un centro médico.
El Título XI regula las pólizas de seguro para peloteros y árbitros.
En relación con los aficionados, existen restricciones operativas en los estadios, como la prohibición del ingreso y venta de bebidas en envases de vidrio y latas. Las bebidas deben ser servidas en vasos plásticos por el personal de concesiones. También se restringe el ingreso de armas de fuego, así como objetos contundentes y punzocortantes, así como paraguas y astas de banderas. Estas disposiciones no siempre se encuentran visibles en plataformas digitales o en los accesos a los estadios.
La Fedebeis sancionó este lunes a siete peloteros y al director de Veraguas. Sobre Aizprúa cayó cuatro años, mientras que Austin debe cumplir con cuatro juegos. La federación no emitió comentarios sobre la falta de policías y ambulancia en el estadio.
La MLB como referencia
Como referencia internacional, organizaciones como los Yankees de Nueva York cuentan con políticas públicas de seguridad en el Yankee Stadium. Estas incluyen la presencia de personal de seguridad y policías uniformados, control de acceso mediante detectores de metales, inspección de bolsos, restricciones de tamaño de equipaje y regulaciones sobre objetos permitidos.
El estadio también dispone de políticas específicas sobre el consumo de alcohol, incluyendo límites de venta por persona, horarios establecidos y requisitos de identificación para su compra. Además, contempla protocolos de evacuación, procedimientos para la localización de menores extraviados, normas de comportamiento para los fanáticos y medidas de expulsión en caso de incumplimiento.
Los protocolos están alineados con regulaciones de Major League Baseball y coordinados con agencias locales, estatales y federales.


