Diego Simeone bajó la guardia. El técnico del Atlético de Madrid ofreció este lunes disculpas públicas al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y al futbolista brasileño Vinícius Jr., tras el tenso enfrentamiento que ambos protagonizaron durante la semifinal de la Supercopa de España.
En la rueda de prensa posterior al entrenamiento previo al partido de Copa del Rey de este martes, el entrenador rojiblanco reconoció su error sin rodeos:
“Me gustaría pedirle disculpas al señor Florentino y también al señor Vinícius por el episodio que vieron; obviamente no está bien de parte mía ponerme en ese lugar y acepto que no estuve bien”.
Minutos después, ante una nueva pregunta sobre el tema, Simeone hizo una precisión que no pasó desapercibida: aclaró que se trataba de disculpas, pero no de un perdón, sin entrar en más detalles.
Lo que ocurrió en la banda
El momento se volvió viral pocas horas después del partido, cuando las cámaras de Movistar captaron al técnico argentino dirigiéndose directamente a Vinícius con una frase que encendió el debate: “Te va a echar Florentino, acuérdate. Te va a echar. Te va a echar, acuérdate lo que te digo”.
La escena ocurrió en pleno partido, con alta tensión desde los banquillos, y dejó al descubierto el clima caliente que se vivía en el clásico madrileño.
Horas más tarde se conoció el origen del cruce. Según las imágenes, el brasileño se había acercado primero al área técnica del Atlético, burlándose tras las protestas colchoneras por un posible penalti: “Sí, sí, os van a pitar penalti”.
Simeone le respondió pidiéndole que continuara jugando, pero Vinícius insistió con una sonrisa: “Tranquilo, te pitan ahora penalti”.
Ese intercambio fue el detonante de la reacción posterior del entrenador argentino.
Un gesto de control antes de la Copa
Las disculpas llegan en un momento clave del calendario para el Atlético, con el duelo de Copa del Rey a las puertas y un vestuario que Simeone ha intentado mantener enfocado exclusivamente en el juego.
Sin dramatizar el episodio, el técnico asumió públicamente su responsabilidad, cerrando así un capítulo incómodo de una semifinal que dejó fútbol, polémica… y ahora, también autocrítica.


