Aún se habla de la clase de carrera que presentó el ejemplar estadounidense ‘Takao’, con el triunfo obtenido el domingo y de paso se coronó campeón de la pista al llevarse contundentemente el tradicional Clásico “Presidente de la República”, (Grado 1), versión N°97 en el Hipódromo Presidente Remón
El cinco añero ‘Takao’ se consagró como el nuevo campeón al anexarse uno de los eventos más prestigiosos del hipismo en Panamá, porque con este triunfo no solo reafirma la calidad del caballo, sino que también destaca la perseverancia y el esfuerzo conjunto del equipo que lo respaldó.
De las dolencias a la gloria
El alazán ‘Takao’ enfrentó un camino desafiante antes del clásico debido a dolencias que pusieron en duda su participación, pero sin embargo, gracias a un trabajo progresivo y meticuloso logró superar las dificultades y mejorar su condición física para llegar en óptimas condiciones a la competencia.
Arturo Campos y el equipo de cuadra fueron piezas claves en la preparación del campeón TakaoUn equipo detrás del campeón
Trabajaron intensamente de manera mancomunada por el desempeño y bienestar del caballo, con uno de los propietarios, el Dr. Julio Sandoval, el cuidador del ejemplar, el reconocido Arturo Campos, el asistente de cuadra Francisco Uarte, el entrenador Alberto Paz Rodríguez, los médicos veterinarios Johan y Luis Melgar, y el propio jinete Yonis Lasso.
El hijo del padrillo ‘Tapiture’, en la yegua madre, ‘Better Again’, por el abuelo, ‘Thunder Gulch’, obtuvo su docena de triunfos en 19 salidas a la pista para los colores del Chesnut Hill Stable, al parar los cronómetros en 2.11.1 quinto los 2 mil 100 metros.
El éxito de Takao es un claro ejemplo de la importancia del trabajo en equipo en el deporte hípico, donde la atención especializada y la dedicación son clave para alcanzar la gloria, porque esta victoria solo lo convierte en el campeón indiscutible de la pista, sino que también inspira a toda la comunidad hípica panameña a mantener la fe en el esfuerzo y la unión.
Con esta victoria, ‘Takao’ suma un capítulo memorable en la historia del hipismo nacional, dejando en claro que la resiliencia y el compromiso pueden convertir retos en triunfos.



