La selección española aterrizó en su hotel de concentración en Chattanooga (Tennessee) a las 5:40 a. m., tras la ajustada victoria 0-1 sobre Uruguay en Guadalajara. El triunfo les asegura el primer puesto del grupo y el pase a los dieciseisavos de final de la Copa Mundial 2026, donde el equipo jugará el próximo 2 de julio en Los Ángeles contra el ganador del cruce entre Austria y Argelia.
Aunque el resultado fue positivo, el partido pasó factura. Yeremy Pino y Nico Williams abandonaron el campo con molestias: Pino llegó al hotel con el brazo izquierdo en cabestrillo y con la sospecha de una fractura de clavícula; Williams, visiblemente cojeando, también preocupa al cuerpo técnico. Ambos futbolistas fueron atendidos sobre la marcha y este sábado entrarán en un hospital para pruebas que determinen el alcance exacto de sus lesiones.
⛔🇺🇾🇪🇸 Por esta patada de Nicolás de la Cruz, Nico Williams se podría PERDER el resto del Mundial. pic.twitter.com/JZtybtFI3F
— Ataque Futbolero (@AtaqueFutbolero) June 27, 2026
Claudio Vázquez Colomo, jefe de los servicios médicos de la Real Federación Española de Fútbol, les suministró un antiinflamatorio para aliviar el dolor antes de que los jugadores subieran al autobús. Tras el viaje nocturno desde Guadalajara, internacionales y cuerpo técnico descansarán unas horas en el hotel antes de retomar los entrenamientos: la sesión está programada para hoy sábado a las 18:00 hora local en la Baylor School y tendrá un enfoque de recuperación.
El equipo, entonces, espera no solo los resultados de las pruebas médicas, sino también la confirmación —a medianoche— de cuál será su rival en Los Ángeles. Entre tanto, la duda sobre el estado físico de Pino y Williams añade inquietud al plantel justo en la antesala de la fase final del torneo.



