Donald Trump volvió a ser el centro de atención, pero esta vez no en un mitin político, sino en un estadio de fútbol. El presidente de Estados Unidos se dejó ver este domingo en la final del Mundial de Clubes de la FIFA, que enfrentó al Paris Saint-Germain y al Chelsea en el imponente estadio MetLife de East Rutherford, Nueva Jersey.
Acompañado por la primera dama Melania Trump y varios de sus asesores más cercanos, Trump ocupó el palco presidencial desde el pitazo inicial, atrayendo la mirada de cientos de asistentes y cámaras que no tardaron en enfocar al polémico líder republicano.
Vestido con traje oscuro y corbata roja, Trump saludó brevemente a los aficionados que notaron su presencia, y que le respondieron con vítores y abucheos, mientras Melania, elegante como siempre, observaba el desarrollo del partido con atención.
Luego del partido, el jefe de Estado fue el encargado de entregar el trofeo al conjunto inglés, que se impuso por 3-0 sobre los franceses.
El MetLife Stadium, donde se llevó a cabo la final, será también la sede del partido final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará el próximo año.



