Un juez federal negó este viernes suspender la velada de la UFC prevista para hoy domingo en los jardines de la Casa Blanca, donde está programado celebrar el 80.º cumpleaños del presidente Donald Trump. La demanda, presentada por una activista y un veterano de Vietnam, sostenía que usar la residencia presidencial para un evento privado beneficiaría económicamente a la liga y a sus socios, pero el magistrado no vio motivos suficientes para detenerla.
Los demandantes, Susan Douglas y Paul Romano, alegaron que la presencia del octógono en el jardín sur y la entrada de más de 4.000 invitados constituyen un uso indebido de un espacio público; pedían la suspensión por considerar que el acto favorecería al presidente de la UFC, Dana White, un estrecho aliado de Trump. El juez Amit Mehta respondió que no está claro que ellos sufran un perjuicio directo que justifique bloquear el evento.
Mehta además puso sobre la mesa el impacto económico: cancelar la función de último minuto causaría una pérdida millonaria para la UFC, que reportó gastos cercanos a 60 millones de dólares para montar la producción. Ese factor pesó en su decisión de no ordenar la suspensión inmediata.
El montaje ya está en marcha: en el jardín sur se erigió la jaula —el octógono— bajo una estructura metálica con luces, y graderías preparadas para los invitados. El espectáculo fue bautizado ‘Freedom 250 UFC’, una referencia doble al cumpleaños de Trump y al 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos.
La cartelera incluye varias peleas, con la más esperada siendo la de título interino del peso ligero: Ilia Topuria, el hispano-georgiano invicto, enfrentará a Justin Gaethje en lo que promete ser la pelea estelar de la noche. Además, el asunto suma tensión política porque Trump, quien en el pasado tuvo vínculos con el boxeo y la lucha libre, mantiene acciones en TKO Holdings, la empresa matriz de la UFC.



