Veraguas vivió una noche mágica este lunes. Entre fuegos artificiales, bocinas, banderas ondeando y una multitud desbordada de orgullo, la provincia recibió a sus campeones de la categoría preinfantil con una caravana que recorrió las principales calles en medio de aplausos y emoción pura.
Los pequeños peloteros, convertidos en héroes, regresaron tras conquistar un título que no fue nada fácil. En una final no apta para cardiacos, la novena veragüense se impuso ante el siempre competitivo equipo de Panamá Metro, demostrando carácter, disciplina y un corazón enorme dentro del diamante.
El triunfo cobra aún más valor si se toma en cuenta las limitaciones que enfrentan estos jóvenes atletas. A pesar de no contar con suficientes campos deportivos en condiciones óptimas, los llamados “chiqui indios” dejaron claro que el talento y la determinación pueden más que cualquier obstáculo. Cada jugada fue una muestra de sacrificio y entrega total.
La celebración no solo fue por el campeonato, sino también por lo que viene. Ahora, los veragüenses se preparan para representar a Panamá en el torneo Latinoamericano que se celebrará en Puerto Rico, donde buscarán su clasificación al Mundial en Estados Unidos.
La ilusión está encendida y Veraguas ya sueña en grande. Sus campeones no solo ganaron un título, ganaron el corazón de toda una provincia que hoy los aplaude de pie.


