La tensión entre los Beckham —uno de los apellidos más poderosos del entretenimiento británico— y la familia de Nicola Peltz Beckham subió de temperatura tras la publicación de un extenso mensaje de Brooklyn Beckham en Instagram Stories. El primogénito de David y Victoria aseguró que guardó silencio durante años, pero que la presión mediática y, según él, la participación de “sus padres y su equipo” en filtraciones lo empujó a hablar.
“He estado en silencio durante años y he intentado mantener estos asuntos en privado”, escribió, antes de lanzar una frase que marcó el tono de su postura actual: “no quiero reconciliarme con mi familia”. También afirmó que, por primera vez, está defendiendo sus intereses.
Brooklyn enumeró episodios que —siempre según su versión— reflejarían un “intento continuo” de minar su matrimonio. Uno de los más delicados, dijo, ocurrió en su boda de 2022: aseguró que su madre “estaba esperando para bailar” con él, pero que lo hizo “de una forma totalmente fuera de lugar” y que se sintió “incómodo o humillado”. Añadió que esa misma noche escuchó comentarios en los que se decía que Nicola “no es de sangre” y “no es familia”.
El trasfondo incluye meses de especulaciones, bloqueos en redes y ausencias notorias de Brooklyn y Nicola en eventos y vacaciones familiares. En su mensaje, Brooklyn sostuvo que para sus padres “la marca Beckham va primero” y que el “amor familiar” depende de la imagen y lo que se publica.
Una fuente cercana a la familia Peltz explicó a People que en la boda se habría vivido un momento incómodo cuando Marc Anthony, amigo de los Beckham, invitó a Victoria al escenario y la presentó como “la mujer más hermosa de la sala”, lo que habría afectado a la entonces novia. También se retomó la polémica del vestido de boda: una fuente citada por People afirmó que Victoria dijo que lo diseñaría, pero luego se comunicó con la madre de Nicola para avisar que no lo haría.
Del otro lado, un segundo informante también citado por People restó peso al relato y señaló que la historia se “recicla” para presentar a Nicola como víctima, destacando que los Beckham “han mantenido la compostura”.
La fractura volvió a notarse en el 50º cumpleaños de David Beckham en 2025, cuando Brooklyn y Nicola no asistieron a la celebración principal. Brooklyn afirmó que viajó a Londres, pero que su padre rechazó encuentros íntimos y que solo aceptaba verlo en la gran fiesta, además de exigir que Nicola no estuviera.
Brooklyn cerró su mensaje con una declaración sobre su presente: dijo sentir “paz y alivio” desde que se distanció y que él y Nicola buscan “paz, privacidad y felicidad” para su vida y “su futura familia”.


