Heidi Klum volvió a sorprender en Halloween con una transformación fuera de lo común. La modelo alemana apareció convertida en una gigantesca mano humana ensangrentada durante la edición número 25 de su famosa fiesta, celebrada el 31 de octubre en Nueva York.
El disfraz recreaba su propia mano izquierda, con uñas largas rojas, venas, arrugas, anillos y una muñeca que simulaba haber sido cercenada, con tendones y tejidos expuestos. Su rostro quedó prácticamente oculto entre la estructura, con sangre falsa saliendo de su boca.
La idea nació al observar su propia extremidad e imaginar cómo introducir su cuerpo dentro de una mano gigante.
Un equipo de especialistas en efectos especiales trabajó durante varios meses en la creación. La transformación final tomó entre cinco y seis horas.
Klum, famosa por sus disfraces extremos, volvió a demostrar que Halloween es su escenario favorito para sorprender.

