La tragedia que atraviesa Venezuela tras los terremotos abrió otro frente en redes sociales: el debate entre creadores de contenido sobre quién está usando su plataforma para ayudar y quién no.
La controversia tomó fuerza luego de un video publicado por Limberth Cortés, Rash Rodríguez y Nicky Nick, en el que cuestionaron a los influencers que, según ellos, no han dado suficiente visibilidad a lo ocurrido.
En el mensaje preguntaron “¿dónde están los creadores de contenido?” y señalaron que, aunque algunos estén viajando por el Mundial o viviendo momentos personales, la situación “no se puede dejar pasar por alto”.
🟡🟣 La tragedia que atraviesa Venezuela tras los terremotos abrió otro frente en redes sociales: el debate entre creadores de contenido sobre quién está usando su plataforma para ayudar y quién no.
— Mi Diario Panamá (@MiDiarioPanama) June 28, 2026
La controversia tomó fuerza luego de un video publicado por Limberth Cortés,… pic.twitter.com/f9ysm2kNKU
Los creadores pidieron usar las audiencias para el bien, difundir lo que ocurre en Venezuela y sumarse al voluntariado.
Ante esto, Shelsy Kg reaccionó con dureza.
Dijo que le sorprende ver a personas publicando contenido cotidiano “como si nada” y aseguró que, en este momento, no le interesa lo que otros comen, hacen o muestran de sus viajes. Para ella, lo importante ahora es difundir, apoyar y hablar de Venezuela.
Pero no todos estuvieron de acuerdo con esa línea.
Yedgar respondió que no es momento de convertir la situación en un “show mediático” ni de juzgar a quienes no publican o no muestran donaciones. Según dijo, no grabarse ayudando no significa no haber ayudado, y hay personas que simplemente no pueden aportar.
Orman Innis también entró al debate y criticó fuertemente a los influencers que, a su juicio, aprovechan la tragedia para ganar protagonismo atacando a otros. Señaló que mucha gente ayuda sin grabarse y pidió dejar de usar la situación para “hacer taquilla”.
Franklyn Robinson, por su parte, defendió que la solidaridad no debe medirse por publicaciones. Recalcó que tanto quien graba para motivar donaciones como quien trabaja detrás de cámaras ayuda, pero advirtió que fiscalizar cuentas ajenas puede convertir una causa humanitaria en una competencia por likes.



