Eduardo Gaitán, diputado independiente, mostró una faceta diferente durante una entrevista exclusiva con Mi Diario, en la que habló de política, disciplina, limpieza, pandemia, redes sociales, familia y hasta de sus gustos musicales.
El diputado, reconocido por promover la limpieza, contó que detrás de ese símbolo hay una historia que empezó mucho antes de llegar a la Asamblea Nacional.
Gaitán aseguró que le ha interesado la comunicación y el uso de las redes sociales para generar contenido educativo.
Para él, estas plataformas pueden ser una herramienta poderosa, siempre que se usen responsablemente.
Recordó que antes compartía contenido sobre ejercicio, una rutina que admitió haber descuidado, aunque intenta retomar.
Uno de los momentos que marcó su adolescencia, según relató, fue ver la película Rocky cuando tenía unos 14 años.
Aquella imagen del personaje corriendo por las calles lo motivó a hacer lo mismo cerca de su casa. Sin pensarlo demasiado, empezó a correr algunas cuadras por el barrio.
Una profesora entró al salón de clases y anunció que se realizaría una maratón escolar durante el fin de semana.
Mientras sus compañeros no mostraron mayor interés, Gaitán fue el único que decidió anotarse.
No tenía una gran preparación ni un plan deportivo elaborado; apenas había entrenado unos cinco días para una carrera de aproximadamente tres kilómetros.
El resultado fue duro, pero inolvidable: terminó detrás de la ambulancia.
Lejos de tomarlo como una vergüenza, esa experiencia le produjo un cambio interno. Gaitán recordó que algo hizo “clic” en ese momento y que, desde entonces, no dejó de entrenar.
Explicó que la disciplina muchas veces comienza en casa, impulsada por los padres, pero luego debe transformarse en una decisión propia.
En su caso, aquella carrera escolar le enseñó que el esfuerzo sostenido podía cambiar un resultado, incluso cuando el primer intento había terminado de la forma menos gloriosa: detrás de la ambulancia.
También habló de uno de sus momentos más duros: la pandemia.
Gaitán contó que regresó de China, donde estudiaba una maestría en Comercio Internacional, con preparación y tres idiomas, pero sin poder conseguir trabajo.
Su rutina se volvió pesada: comer, subir al cuarto, mirar el teléfono y quedarse viendo el abanico girar.
Ante esa sensación de estancamiento, decidió empezar por lo que podía controlar: limpiar su cuarto.
Ese pequeño paso terminó convirtiéndose en una salida económica y emocional.
Comenzó ofreciendo servicios de limpieza a sus vecinos en Villa Lucre y, poco a poco, terminó limpiando casas en media barriada.
Luego compró una moto y amplió el trabajo hacia Brisas, Los Andes, Panamá Norte y Tocumen.
Ese oficio, dijo, le devolvió la sensación de utilidad.
Por eso, cuando llegó la campaña política, decidió no disfrazar su historia. Aunque recibió recomendaciones de vestir saco, corbata y proyectar una imagen más tradicional, optó por hacer campaña limpiando, porque eso era lo que realmente hacía.
De ahí nació su mensaje de que “hay que limpiar” en la Asamblea. Pero al explicar qué significa esa limpieza, Gaitán no se limitó a hablar de basura.
Señaló que cada diputado debería hacerse una autoevaluación, revisar qué le está dejando al país y reconocer tanto lo bueno como lo que debe corregir.
También mencionó proyectos que no siempre han conseguido los votos necesarios. Entre ellos destacó una propuesta contra el nepotismo, que considera clave para fortalecer la meritocracia en el Estado.
Según Gaitán, muchas instituciones se debilitan cuando los cargos se reparten por nexos familiares y no por preparación o capacidad.
Reconoció que temas como ese pueden ser sensibles y que quizá el Estado aún no está listo para dar ese paso con la rapidez que algunos quisieran.
Aun así, afirmó que no todo ha sido negativo en su gestión, pues también ha logrado sacar adelante varias iniciativas, aunque otras relacionadas con voluntariado y deforestación no recibieron el respaldo esperado.
Sobre el problema de la basura, Gaitán explicó que al llegar a la Asamblea revisó qué podía hacerse desde su curul y encontró que ya existe una ley sobre manejo de residuos, la Ley 276 de 2021.
Por eso, más que crear otra norma, considera urgente que se aplique la legislación vigente.
El diputado sostuvo que Panamá necesita modernizar sus sistemas de recolección y tratamiento de desechos. Habló de reciclaje, separación en la fuente, aprovechamiento de residuos orgánicos, generación de electricidad mediante metano y tecnologías para tratar aquello que ya no pueda reciclarse. También mencionó que otros países, como Japón, tienen experiencias que podrían servir de referencia.
La entrevista también dejó ver su lado familiar.
El diputado confesó que le gustaría tener unos cinco hijos y explicó que, de niño, le daba miedo quedarse solo en casa, sobre todo cuando se iba la luz. Por eso, dijo, siempre imaginó un hogar lleno de niños corriendo y con vida familiar.
También afirmó que cree en el matrimonio y que elegir con quién compartir la vida es una de las decisiones más importantes de una persona.
Fuera de la política, contó que le gusta tocar guitarra y escuchar música.
Mencionó a Michael Jackson, Freddie Mercury, Pink Floyd y Creedence Clearwater Revival entre sus gustos. Además, recordó que tuvo una guitarra eléctrica, pero tuvo que venderla durante la pandemia.
Otra de sus pasiones es manejar moto. Reveló que en una ocasión viajó solo hasta Costa Rica para conocer un parque en Guanacaste donde había jirafas y cebras, luego de verlo en redes sociales. La aventura, contó, nació de la curiosidad.
Al cierre, Gaitán dejó un mensaje para quienes atraviesan momentos difíciles: no perder la esperanza, mantener la fe y seguir trabajando, porque tanto los buenos como los malos momentos terminan pasando.

