Hubo un tiempo en el que Venezuela exportaba historias de amor, traición y giros imposibles bajo una etiqueta que terminó volviéndose leyenda: el culebrón venezolano. En los años 80 y 90, millones de televidentes crecieron con producciones maratónicas donde los sentimientos y el poder caminaban de la mano. “Abigaíl” fue uno de los más grandes fenómenos de esa era… y hoy, décadas después, esa historia de ficción se cruza de manera inesperada con la política real.
Uno de los protagonistas de aquel éxito televisivo, Fernando Carrillo, no solo fue ídolo de multitudes. También es conocido defensor del chavismo y, durante un periodo poco divulgado, mantuvo una relación sentimental con quien hoy es una de las figuras más visibles del poder venezolano: Delcy Rodríguez.
La coincidencia no podría ser más simbólica. Mientras Delcy Rodríguez se coloca al frente de la defensa del chavismo ante lo que ha calificado como una “agresión” del presidente estadounidense Donald Trump, tras la captura de Nicolás Maduro —ya en condición de expresidente—, el pasado sentimental de la dirigente vuelve a asomarse desde los archivos del espectáculo latinoamericano.
Según publicaciones de la prensa venezolana, Delcy Rodríguez y Fernando Carrillo mantuvieron una relación entre 2006 y 2007, tras conocerse por amigos en común. Fue un romance discreto, sin escándalos, cuando ella aún no ocupaba los reflectores del poder y estaba concentrada en abrirse paso dentro del ámbito político.
El propio actor llegó a referirse a ese periodo en entrevistas, revelando que su entorno cuestionaba la relación debido a sus romances anteriores, entre ellos su matrimonio con Catherine Fulop, su compañera de reparto en Abigaíl. Tras esa separación, Carrillo se casó con María Gabriela Rodríguez, madre de sus dos hijos: Ángel Gabriel y Milo.
Con Delcy Rodríguez, sin embargo, la historia nunca llegó a convertirse en telenovela. Duró menos de un año y terminó sin mayor exposición pública.



