Panamá ya tiene fecha para vivir una historia cantada en grande. “Erika Ender: El Musical” llevará al escenario la vida y la música de una de las figuras más influyentes de la música latina.
La obra propone un recorrido emocional desde los primeros sueños de una joven artista hasta su consolidación internacional, mostrando sus triunfos, sus luchas silenciosas, trabajo humanitario y su legado creativo.
Durante la conferencia de prensa se presentó un adelanto del espectáculo. El público pudo escuchar fragmentos musicales, apreciar coreografías y ver al elenco interpretar escenas que revelaron la intensidad actoral y vocal que marcará la puesta en escena.

Carmen Muñoz (Actriz)
“Mi pasión por el teatro va más allá de actuar. Para mí el teatro sana.”
Carmen Muñoz, quien encarna a Erika en los años 90 hasta 2005, calificó su papel como un reto absoluto. Explicó que estudiar gestos, risa, voz y presencia ha sido un proceso exigente. Reveló que su canción favorita de esa etapa es “Ábreme la puerta”, tema que conecta con ella por su mensaje de abrir el corazón a oportunidades, trabajo y vida.

Benjamín Cohen (Director)
“El corazón de la historia es muy importante, nace a raíz de lo que es la familia como base de la sociedad.”
Benjamín Cohen confesó que condensar “cinco mujeres en una” en dos horas ha sido su desafío mayor. Señaló que el musical será un espectáculo visual, incluyendo escenografías de gran escala y alrededor de 250 vestuarios.
También comentó que una de las partes más desafiantes fue reflejar lo más humano e interior de Erika, lejos de lo superficial.

David Candanedo (Gerente General Magic Dreams)
“Hay que creer que el talento panameño es lo suficientemente valioso para que nuestra producción sea apreciada independientemente de la nacionalidad”.
El musical estrenará el 16 de noviembre en el Teatro Nacional.
El elenco abrió la conferencia con una potente coreografía que encendió el escenario desde el primer minuto.
Un momento emotivo del adelanto musical, con interpretación coral y fuerza actoral en escena.
Los números individuales mostraron potencia vocal y dominio escénico.
La energía del baile encendió el escenario en uno de los momentos más dinámicos del adelanto.

