Una tarima, un vestido ajustado y unas luces que no perdonaron fueron suficientes para que Nerys Pérez terminara dando de qué hablar en redes sociales. La cantante de Vladimir Atencio y Su Manantial de Amor estaba en plena presentación cuando las cámaras captaron un detalle en su atuendo que rápidamente se robó las miradas y puso a más de uno a comentar.
¿Y qué fue lo que tanto llamó la atención? Pues el vestido terminó marcándole más de la cuenta su zona íntima, algo que en el buen panameño muchos no demoraron en bautizar como el famoso “sapo”.
Pero mientras en redes hacían fiesta con el video, Nerys decidió no coger rabia ni entrar en pelea con nadie. Al contrario, cuando vio las imágenes terminó riéndose de ella misma.
“Tengo que reconocer que se me ve este sapo. Ay, Dios mío”, expresó entre risas.
“Yo me río, señores, yo me río porque hay que reírse, para qué ponerse bravo”, agregó.
¡El vestido no era ningún estreno!
Y es que Nerys asegura que conoce bastante bien la pieza que llevaba puesta aquella noche. Nada de vestido recién comprado ni usado por primera vez.
“Mire, el que me conoce sabe que ese vestido es más viejo que los palitos”, soltó.
La cantante explicó que antes de salir se había probado el atuendo y todo parecía estar bajo control. Incluso utiliza una fajita debajo precisamente para evitar que ciertas zonas de su cuerpo queden demasiado marcadas.
Pero cuando llegó a la tarima apareció un elemento con el que aparentemente no contaba: la iluminación.
¡Las benditas luces!
Nerys terminó señalando a las luces utilizadas en los bailes como las responsables de que el vestido mostrara más de lo esperado frente a las cámaras.
“Las luces, esas benditas luces que ponen en los bailes siempre sabotean, nos sabotean a nosotros las cantantes”, manifestó.
Según contó, fue al ver posteriormente las imágenes cuando se percató de cómo realmente lucía el vestido bajo la iluminación del escenario.
Y lejos de acomplejarse por los comentarios sobre su cuerpo, Nerys soltó otra de esas frases que rápidamente pueden prender las redes.
“Eso es lo que me dejó Dios, eso es lo que hay y yo siempre digo: cualquier cosa, reclámenle a él”, expresó.
Haga lo que haga, siempre hablan
El revuelo también le sirvió para responder a quienes constantemente opinan sobre su forma de vestirse, bailar y desenvolverse en las presentaciones.
“Si uno baila, ay, no, que es una vulgar... Si no bailo, ay, no, qué pereza esa cantante”, señaló.
También descartó que esté intentando imitar a otras artistas.
“Aquí nadie quiere parecerse a nadie”, sentenció.
Nerys aseguró además que muchas de las críticas que recibe provienen de otras mujeres y recalcó que su trabajo cuando llega a un baile es cantar, bailar y entretener, no quitarle el marido a nadie.
Al final, el video que puso a las redes a mirar hasta el último detalle parece no haberle quitado ni cinco minutos de sueño.
“Uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo”, puntualizó.
Y si todavía alguien tiene quejas por lo que se le marcó aquella noche, Nerys ya dijo dónde pueden presentarlas: “reclámenle a él”.


