Con la calma de quien ha visto pasar generaciones, pero con la mente puesta en lo que viene, Almirante no habla desde la nostalgia, sino desde la evolución.
Miguel A. Hernández, una de las figuras más reconocidas del reggae en Panamá, regresa con “Dime”, un tema junto a David Killa que marca un giro en su sonido. No es un cambio improvisado, sino una decisión pensada: adaptarse sin dejar de ser él.
El artista reconoce que, después de tantos años en la música, lo fácil habría sido quedarse en lo que ya conoce. Pero eligió otro camino.
“No quería mantenerme encerrado en lo de antes… la idea es evolucionar y traer cosas nuevas”, explica.
Ese proceso lo llevó a experimentar con ritmos actuales como el afrobeat, buscando conectar con nuevas audiencias sin desconectarse de quienes lo han seguido durante décadas.
MI DIARIO/ Almirante promociona su nuevo tema “Dime”, apostando por un sonido más actualLa música como responsabilidad
Para Almirante, la música no es solo entretenimiento. Es una herramienta que comunica, que impacta y que deja huella.
Esa visión ha sido clave en su carrera, sobre todo al entender que hay personas que han crecido escuchándolo y que, de alguna forma, lo ven como referencia.
“La música es un medio de comunicación… no cualquiera entiende el mensaje si no lo siente”, señala.
Esa conciencia lo ha llevado a cuidar lo que transmite, sabiendo que su voz llega más lejos de lo que muchas veces se imagina.
Decisiones que marcan el camino
En medio de la conversación, el artista también se detiene en una etapa importante de su vida, una en la que el entorno no siempre jugaba a su favor.
Habla de momentos en los que tuvo que decidir entre seguir su camino o dejarse arrastrar por lo que pasaba a su alrededor. Fue ahí donde, según cuenta, se definió su carácter.
“Si tú quieres hacer eso, hazlo tú… pero yo no lo hago”.
Esa postura, asegura, fue determinante para poder seguir enfocado en su carrera y mantenerse lejos de situaciones que pudieron cambiar su historia.
Mucho más que música
Aunque el público lo conoce por sus canciones, Almirante deja ver que su identidad va mucho más allá del micrófono.
Su formación está ligada a la cultura, al arte y a su comunidad. Desde joven participó en actividades culturales, fue líder juvenil y también se involucró en espacios donde el enfoque era formar, no solo entretener.
Esa base, sumada a su creatividad, lo llevó a explorar otras áreas como la artesanía, la decoración y distintas expresiones artísticas que hoy forman parte de su esencia.
Más que un dato curioso, es una pieza clave para entender su forma de ver la vida y la música.
El momento de duda… y la respuesta de la gente
Como todo proceso largo, también hubo momentos de incertidumbre.
Almirante recuerda una etapa en la que sintió que su espacio dentro de la música se había reducido. El cambio de escena y las nuevas generaciones lo hicieron cuestionarse su lugar.
“Sentí que no había espacio para mí”, admite.
Sin embargo, fue el contacto directo con la gente lo que le dio otra perspectiva. El reconocimiento en la calle, las fotos, las solicitudes de presentaciones… todo eso le confirmó que su conexión con el público seguía intacta.
Esa respuesta fue suficiente para seguir apostando por la música.
El respeto al escenario
Si hay algo que el artista defiende con firmeza es el respeto por el público.
Para él, el escenario no es un trámite, es un compromiso. No basta con cantar, hay que conectar, transmitir y entregar.
“Si no te conectas con el público, no estás haciendo nada”, afirma.
Es una visión que, según dice, se ha ido perdiendo, pero que sigue siendo clave para que un artista trascienda.
“Dime”, el nuevo capítulo
Hoy, con todo ese recorrido a cuestas, Almirante abre una nueva etapa con “Dime”.
El tema, que ya está disponible en todas las plataformas digitales, representa más que un lanzamiento: es una declaración de que todavía tiene mucho por decir.
Sin ruido innecesario, pero con claridad, el artista invita a su público a escuchar esta nueva propuesta y a acompañarlo en esta fase de su carrera.
Porque si algo deja claro, es que no se trata de competir con el pasado, sino de seguir avanzando.



