Panamá volvió a meterse en el debate grande del género urbano. Esta vez no fue un fanático ni un productor local… fue Farruko quien puso el nombre del Istmo en el centro de la conversación.
En un adelanto de su próximo proyecto musical, el artista dejó un mensaje directo que ha encendido las redes y el orgullo canalero:
“El reguetón no nació de la nada. Tiene historia. Tiene sangre. Tiene Caribe. Y Panamá puso la primera semilla”.

El mensaje, acompañado de un tráiler cargado de identidad caribeña y referencias culturales, fue interpretado como un reconocimiento abierto a la influencia panameña en el nacimiento del movimiento.
El audiovisual no se limita a promocionar música. Más bien, se siente como un homenaje. Una declaración. Un gesto que apunta a esa etapa en la que el reggae en español comenzó a transformar el ritmo urbano mucho antes de que el reguetón dominara las listas globales.
“Este trailer no es solo música… es reconocimiento a una nación que abrió el camino”, ha sido la lectura que muchos seguidores han compartido en redes.
La reacción no tardó. Comentarios de orgullo, aplausos y hasta debates volvieron a surgir sobre el verdadero origen del género.



