El pelotero panameño José “Chema” Caballero, jugador de cuadro de los New York Yankees, habló en exclusiva con Mi Diario sobre su futuro en el béisbol de las Grandes Ligas, su amor por la comida santeña y la ilusión que mantiene por el crecimiento del béisbol y la selección nacional.
Con tono sereno y sonrisa agradecida, Caballero resumió su visión para el 2026:
“Seguir con el equipo, aportar lo más que pueda y ser productivo. Me dicen que soy parte importante, pero mi meta personal es ganar más tiempo de juego y poder aportar más al equipo”, afirmó.
“Desde niño soñé con vestir el uniforme de los Yankees”, dijo el panameño emocionado.Caballero, quien debutó en la MLB el 15 de abril de 2023 con los Marineros de Seattle, fue adquirido por los Yankees de Nueva York el 31 de julio de 2025 en un intercambio con los Rays. Desde entonces, el panameño se ha ganado el respeto del equipo y de la afición.
En la entrevista, el jugador no solo habló de su futuro deportivo, sino también del cariño que siente por su tierra. Cuando se le preguntó por su plato típico favorito, no dudó en responder con sabor a casa:
“El sancocho de gallina del patio, ese es muy especial. El arroz con pollo también me gusta mucho, aunque ese es más nacional”, dijo entre risas.
El panameño José ‘Chema’ Caballero se gana la confianza de los Yankees.Sobre el reciente empate de la selección panameña ante Surinam, el santeño no pierde el optimismo:
“Quizás no conseguimos el resultado que queríamos, pero noviembre será importante. Tenemos la ilusión viva y el apoyo de todos nosotros”, expresó, enviando un mensaje de aliento al equipo nacional.
Antes de despedirse, el pelotero envió un mensaje a sus seguidores:
“Un saludo muy especial a la gente de Mi Diario. Gracias por el apoyo y sigan apoyándonos igual.”
El pelotero, nacido el 30 de agosto de 1996, representa a una nueva generación de peloteros panameños que se abren paso en las grandes ligas con disciplina, humildad y orgullo por sus raíces.
Caballero dejó claro que su próximo turno al bate no solo será en el diamante, sino también en el corazón de los fanáticos panameños que siguen cada jugada desde casa.


