Dos vocalistas que también tocan violín, cuatro voces principales y 17 mujeres en tarima.
Así describió Judith Magallanes la propuesta de Las Musas del Vallenato en entrevista exclusiva con Mi Diario.
La cantante, nacida en Venezuela y con raíces panameñas, habló en Panamá del reto de entrar al género, de cómo se prepara para cantar sus historias y de los cambios que la agrupación incorpora al vallenato clásico.
Le ponen violín al vallenato clásico
Magallanes explicó que las cantantes llevan la voz principal y se acompañan entre sí con líneas vocales distintas.
A esa forma de cantar juntas la llamó polifonía. Ella y su compañera Bea Gómez también tocan el violín, un instrumento que incorporaron a su propuesta de vallenato clásico.
Según contó, el grupo acaba de realizar una gira por Estados Unidos, donde el público bailó y pudo escuchar la propuesta que ahora invita a conocer en Panamá.

De la música bailable a una audición
Antes de entrar a Las Musas, Judith cantaba música bailable y estaba familiarizada con ritmos como la salsa y el merengue.
Ya le gustaba el vallenato, aunque había tenido poca experiencia cantándolo.
Cuando se abrió una audición para la agrupación, un amigo la animó a probar. Se presentó y consiguió un lugar.
El paso siguiente fue escuchar mucho vallenato.

Se puso a estudiar cómo cantaban distintos intérpretes, prestó atención a la pronunciación y a los timbres vocales y siguió trabajando la técnica que ya traía como músico.
A su juicio, el género exige un timbre particular y un rango vocal amplio.
Para explicar cómo se acercó al género, lo comparó con preparar un viaje. Antes de llegar, uno se informa sobre el lugar, su gente y sus costumbres. Ella hizo lo mismo escuchando vallenato.
Cuando el vallenato se canta y se vive
Para Judith, aprender la letra y pulir los detalles musicales es apenas una parte del trabajo. También procura entender qué quiso contar el compositor y qué aportó el acordeonero a la pieza.
A veces, explicó, se mete en el personaje de la canción para transmitir lo que siente, incluso si ella nunca ha vivido una situación parecida.

Esa manera de interpretar cobra sentido cuando el público se identifica con lo que escucha. Magallanes señaló que hay quienes lloran con una canción y que esa reacción refleja el vínculo que puede surgir entre la voz y la gente que la escucha.
La cantante dijo que le alegra representar a sus compañeras en Panamá y que la formación actual continúa ese legado con un elenco íntegramente femenino.
A quienes quieren cantar vallenato o salsa, los invitó a escuchar lo que está haciendo la nueva generación y a darle espacio a su propuesta, así como ocurrió durante la gira.



