Los 2020s ha sido bastante increíble hasta ahora para las películas de deportes.
“Desafiantes”, “The Smashing Machine”, “La Garra de Hierro” y “Formula 1″ siendo de las más destacables.
Pero lo que las hace tan memorables, es que tratan de ser más que una película enfocada en el deporte.
“Marty Supreme” es una película sobre Marty Mauser, un joven prodigio del tenis de mesa que encabeza torneos internacionales mientras evita enfrentar su vida real.
Pero, más en especifico, alejándose de la responsabilidad de que se va a convertir en un padre.
Director Josh Safdie convierte esa fuga constante en un viaje tenso, con persecuciones simples pero asfixiantes, con partidos filmados con una intensidad que mantiene al espectador al borde del asiento.
Una escena de Marty Supreme / A24Timothée Chalamet entrega una actuación feroz que le puede ganar el Óscar. Cada vez que golpea la bola con su raqueta puedes sentir la furia y motivación interna por convertirse en el mejor.
Pero Marty es un protagonista difícil de querer: egocéntrico, irresponsable y manipulador con quienes lo rodean.

Aun así, la película logra que el público quiera verlo ganar algo, convertirse en una versión más honesta de sí mismo y en el mejor jugador.
La película puede tomar lugar en los años 50s, pero su música es enteramente de los 80s, usando esa yuxtaposición con una banda sonora llena de sintetizadores maximalistas y famosas canciones del genero “New Wave” para profundizar los momentos íntimos y magnificar los triunfos de la historia.
Con una fotografía hermosa, ritmo preciso y un tono que mezcla drama, comedia y acción, "Marty Supreme" demuestra que el cine deportivo puede ser un retrato incómodo y profundamente humano.



