En medio del flujo constante de turistas que recorren el Casco Antiguo, un pequeño puesto en la Plaza de Francia se ha convertido en un punto de curiosidad cultural.
Allí, Félix Antonio Carmona, maestro artesanal en artes plásticas, exhibe y comercializa réplicas de huacas y piezas arqueológicas inspiradas en la herencia precolombina de Panamá.
Todo surgió de manera improvisada, impulsado por una idea que fue tomando forma con trabajo manual, ahorro propio y apoyo familiar.
Durante meses, Carmona levantó su espacio al aire libre, construyendo su carpa poco a poco y enfrentando sol y lluvia hasta lograr establecerse en el área.
Su interés por la arqueología se remonta a la juventud, cuando durante estancias familiares en Coclé y Chiriquí entró en contacto con vestigios y fragmentos antiguos hallados en ríos y zonas históricas.
Años después, esa experiencia se transformó en un emprendimiento enfocado en la elaboración de réplicas hechas con barro, arena de río, materiales naturales y técnicas artesanales.
Las piezas, que van desde pequeños objetos accesibles hasta obras de gran tamaño, se producen tanto en el puesto como en su taller ubicado en Las Cumbres.
Aunque Carmona cuenta con el reconocimiento como maestro artesanal, aseguró que no ha recibido apoyo del Ministerio de Cultura y que el crecimiento del negocio ha dependido exclusivamente de su esfuerzo personal.



































