Lo que empezó como un grito de frustración en redes sociales terminó cambiándole el rumbo a su vida. Randy, conocido como “Big Randy”, jamás imaginó que su mensaje llegaría tan lejos.
El joven, residente en Curundú y con condición de enanismo, decidió desahogarse públicamente ante lo que describe como una constante: puertas cerradas por su estatura.
“Qué difícil es conseguir trabajo para la persona de baja estatura… Ojalá la gente entendiera lo triste que es querer ser alguien en la vida y que te cierren la puerta por tu tamaño”, escribió.
Sus palabras no pasaron desapercibidas.
El mensaje se viralizó y llegó hasta el alcalde Mayer Mizrachi, quien no dudó en actuar. Durante el fin de semana, lo contactó y lo citó en la Alcaldía de Panamá este lunes a las 8:00 a.m.
El encuentro se concretó, y fue el propio alcalde quien compartió el momento en redes sociales, presentando a Randy como nuevo integrante de su equipo de trabajo.
“Vamos a demostrar que esto no lo limita en nada. Al contrario, va a trabajar con mucho más corazón”, expresó Mizrachi.
Visiblemente emocionado, Randy respondió con fe y gratitud: “Gracias, Dios, en todo momento tú eres bueno”.
Más allá del gesto, la historia ha sacudido las redes y reabre el debate sobre la discriminación laboral por condiciones físicas en Panamá.
Porque a veces, un simple mensaje puede hacer ruido… y también abrir puertas.


