Nicole Kidman (58) y Keith Urban (57) han puesto punto final a una historia de amor que parecía inquebrantable. Según confirmó en exclusiva el portal TMZ y replicaron medios como Page Six y People, la actriz y el músico se encuentran distanciados desde el verano y ya viven en casas separadas. Urban habría sido quien tomó la decisión y se mudó a una nueva residencia en Nashville, lejos del hogar familiar.
La pareja celebró en junio sus 19 años de matrimonio, fruto de una relación que comenzó en 2005 y que siempre se mostró como estable frente a los focos. En su unión nacieron Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 14, ambas criadas en Tennessee, cuna del country. Sin embargo, las diferencias recientes terminaron quebrando el vínculo.
Una historia marcada por luces y sombras
Kidman y Urban se casaron en Sídney, Australia, en junio de 2006, en una ceremonia católica con más de 200 invitados y rostros de Hollywood como Naomi Watts, Russell Crowe y Renée Zellweger. La actriz llegó en un Rolls Royce blanco, vestida de Balenciaga y del brazo de su padre.
A lo largo de los años, la ganadora del Oscar por Las horas se mostró discreta con su vida familiar. No fue hasta 2021 que dejó ver públicamente a sus hijas durante la gala virtual de los Globos de Oro. Hoy, mientras su madre atraviesa este difícil momento, Sunday Rose da sus primeros pasos en el mundo de la moda, desfilando en París y Nueva York, y protagonizando campañas de relojería.
El segundo divorcio para Kidman
Aunque aún no se ha oficializado un divorcio, esta separación es la primera para Urban y la segunda para Kidman, quien estuvo casada con Tom Cruise entre 1990 y 2001, una ruptura que se convirtió en uno de los divorcios más mediáticos de Hollywood.
Fuentes cercanas a la actriz señalan que Kidman se oponía a la separación y que cuenta con el apoyo de su hermana Antonia, clave en este proceso personal. Por ahora, ni Kidman ni Urban han hecho declaraciones públicas.


