La ciudad de Nueva York vivió este lunes una jornada cargada de emoción y música al despedir al legendario salsero Willie Colón, uno de los nombres más influyentes en la historia de la salsa y la música latina. La misa funeral se celebró en la emblemática Catedral de San Patricio, en Manhattan, donde familiares, amigos, colegas y miles de admiradores acudieron para darle el último adiós al artista.
Colón, cuyo nombre real era William Anthony Colón Román, falleció el pasado 21 de febrero a los 75 años en Nueva York, tras enfrentar complicaciones de salud. El músico, trombonista, compositor y productor fue considerado uno de los arquitectos de la salsa urbana y una figura clave en el movimiento musical que surgió en la ciudad durante las décadas de 1960 y 1970.
Durante la ceremonia religiosa, celebrada en inglés y español, se escucharon palabras cargadas de emoción por parte de sus seres queridos. Sus hijos Diego y Alejandro recordaron a su padre como un hombre apasionado por la música y profundamente comprometido con su familia, mientras su esposa, Julia Colón Craig, agradeció las muestras de cariño recibidas desde distintas partes del mundo.
Alejandro Miguel Colón (i) junto Julia Colón Craig (c), hijo y esposa del fallecido cantante Willie Colón, asisten a una misa pública este lunes, en la Catedral de San Patricio en Nueva York (Estados Unidos). EFE/ Ángel ColmenaresEl templo neoyorquino se llenó de seguidores que quisieron despedir al músico que marcó generaciones con su trombón y sus composiciones. Muchos lo recordaron como una figura que ayudó a definir el sonido de la salsa moderna y que llevó la música latina a escenarios internacionales.
A lo largo de su carrera, Colón lanzó más de 40 álbumes y vendió millones de discos, además de colaborar con figuras emblemáticas como las Fania All Stars, Celia Cruz y Rubén Blades. Su legado artístico no solo transformó la música latina, sino que también influyó en la identidad cultural de la comunidad latina en Estados Unidos.
Aunque su entierro será privado, el homenaje público dejó claro que la huella de Willie Colón seguirá viva en la memoria de quienes crecieron escuchando su música.


