A las 6:00 a.m., el Parque Porras de Las Tablas se convirtió en un verdadero campo de batalla, pero de pólvora y de “dime que te diré”. Primero hablaron los fuegos artificiales… y después, las reinas, en un topón que subió la temperatura al máximo.
Candela sin tregua
La quema arrancó puntual, bajo la vigilancia y coordinación de los estamentos de seguridad, entre ellos el Cuerpo de Bomberos y unidades policiales. Bombitas, fuegos de tiro y potentes artefactos iluminaron el amanecer en una competencia directa por la llamarada más alta.
En Calle Abajo se comenta que la inversión rondó los 28 mil dólares. Su soberana, Astrid Carolina Sánchez Brandao, protagonizó cerca de 40 minutos de descarga continua.
Astrid Carolina, Calle Abajo de Las Tablas en quema de fuegos artificiales.Pero Calle Arriba no se quedó atrás. Mientras los fuegos artificiales estallaban con fuerza, su reina, Ana Isabel Carrizo Castillo, bailaba junto a su tuna en medio de la lluvia de luces, celebrando cada explosión. En las imágenes se aprecia la candela a todo lo que da, con su gente coreando y respaldando el despliegue.
Ana Isabel, Calle Arriba de Las Tablas en quema de fuegos artificiales.¿Quién se lleva el triunfo?
Tras la quema vino el tradicional Topón. Elevadas en sus carruajes, Ana Isabel Carrizo Castillo, de Calle Arriba, y Astrid Carolina Sánchez Brandao, de Calle Abajo, quedaron frente a frente en un intercambio cargado de orgullo y pregones subidos de tono.
Astrid Carolina, Calle Abajo de Las Tablas en topón.Ana Isabel, quien participó pese a sufrir una luxación de hombro y tener que someterse a cirugía, aseguró que cumplió su palabra.
“Me comprometí con mi tuna para representarla al máximo y aunque tengo una luxación, yo le di todo, 100%. Muy orgullosa de mi tuna y de representarla”, expresó, proclamándose vencedora del Carnaval tableño.
Ana Isabel, Calle Arriba de Las Tablas en topón.Por su parte, Astrid Carolina también se declaró ganadora del parque Porras. Dijo estar muy feliz porque desde niña soñó con convertirse en reina y que haber llegado hasta ese momento era un sueño cumplido.
Además, lanzó que esperaba “terminar de enterrar a la de Calle Arriba”, dejando claro que para ella la victoria tenía nombre: Calle Abajo.
Entre las pullas no faltaron frases pesadas. Se escucharon calificativos como “dientona”, “PIG” y otros mensajes muy despectivos de lado y lado, que encendieron aún más a las barras.
Ya con el sol arriba, cada reina destacó los triunfos alcanzados durante los cuatro días de jolgorio y mojadera, defendiendo su espectáculo, sus tunas y su calle.


