El terremoto del viernes no impidió que los seguidores de Stratovarius se reunieran el domingo 11 de octubre en Aurora, Soho Mall.
La primera presentación de la banda finlandesa en Panamá reunió clásicos, canciones poco habituales en sus conciertos y un público que respondió con coros y saltos.
Los músicos reconocieron que les habían advertido sobre una posible reducción de asistentes por el sismo, pero encontraron una concurrencia mayor de la esperada y agradecieron que la gente estuviera allí.
La cita estaba anunciada para las 8:00 p. m.
Algunos fanáticos contaron que esperaban desde las dos de la tarde.
Foto: Diego AlexandroLa agrupación chiricana, Still Louder, abrió con energía, pero desde su segunda canción una guitarra dejó de sonar. Las dificultades técnicas consumieron parte del tiempo disponible y limitaron su presentación a cuatro temas.
Aun así, los músicos continuaron y prepararon al público para el plato fuerte. Agradecieron a Eclectic Agency por la oportunidad y a quienes asistieron pese a la situación provocada por el terremoto, destacando la presencia del metal en Panamá.
Foto: Diego AlexandroDespués de un inconveniente con la introducción, Stratovarius arrancó con “Speed of Light” y “The Kiss of Judas”.
La banda explicó que venía de Bogotá, donde había tenido un tiempo más ajustado, y que para su debut panameño preparó una presentación más extensa con sorpresas.
“Survive” y “S.O.S.” dieron paso a una de ellas: “Legions of the Twilight”, que, según anunciaron, llevaban años sin interpretar. La dedicaron a los seguidores más metidos en su discografía.
Foto: Diego AlexandroTambién sonaron “4000 Rainy Nights” y “Twilight Symphony”, otra selección que sorprendió entre los asistentes. Jens Johansson tuvo un espacio para su solo de teclado antes de “Black Diamond”.
Con ese tema aumentaron los saltos, los coros y los moshpits. Después llegaron el solo de batería, “Paradise” y “World on Fire”, presentada con una breve referencia a problemas mundiales.
“Destiny”, con sus pasajes rápidos y cambios de intensidad, fue otra de las piezas destacadas en el relato del concierto. Tras retirarse momentáneamente, los músicos regresaron, agradecieron nuevamente y expresaron su deseo de volver pronto a Panamá.
Foto: Diego AlexandroLa recta final incluyó “Forever”, “Eagleheart” y “Unbreakable”. Antes de esta última destacaron la participación de Matias Kupiainen en su composición. “Hunting High and Low” cerró con el público cantando y saltando.
Entre los asistentes consultados hubo elogios al repertorio, la ejecución y la organización.
Algunos afirmaron que recibieron más de lo que esperaban para una primera visita. Después de una apertura accidentada y del temor por la asistencia, la noche terminó con una respuesta entusiasta del público.



