Una bomba se desató la tarde de este miércoles: la creadora de contenido Euana Muñoz, mejor conocida como “La Brasileña”, fue aprehendida y quedó en detención provisional, en medio de un caso que ya venía acumulando denuncias y tensiones legales.
La medida llega tras una serie de incumplimientos a órdenes judiciales, lo que terminó por encender las alarmas dentro del proceso.
Incumplimientos que pesaron en la decisión
En exclusiva con Mi Diario, la abogada Wyznick Ortega explicó que Muñoz mantiene varios procesos abiertos por calumnia e injuria, tanto en su contra como hacia otras personas.
“Ella tiene varios procesos por calumnia e injuria en mi contra y contra otras personas, pero en mis casos en particular ha incumplido lo ordenado por el juez de garantías, que es abstenerse de continuar en redes sociales con conductas que me afecten”. señaló.
Según Ortega, la creadora de contenido tenía medidas cautelares vigentes, entre ellas firmar periódicamente y mantenerse vinculada al proceso, condiciones que, según Ortega, fueron ignoradas.
“No ha cumplido ninguna de las condiciones y en todos los procesos se ha desentendido. No se presenta a las audiencias”, sostuvo.
Además, indicó que incluso se abrió otro proceso por quebrantamiento de medida de protección, lo que agravó su situación legal.
La audiencia que cambió el rumbo
La jurista detalló que, ante el incumplimiento reiterado, se solicitó la revocatoria de las medidas cautelares en el proceso principal.
“El Ministerio Público entiende que ella va a seguir retando al sistema porque no atiende las órdenes que se le dan”, explicó.
Durante la audiencia más reciente, Muñoz llegó con retraso y luego se presentó su defensa, pero la juez consideró que las medidas existentes no eran suficientes.
“La juez sustentó que cualquier medida iba a ser insuficiente, porque saliendo de la audiencia iba a continuar con la misma conducta”, afirmó Ortega.
Ante ese escenario, se tomó una decisión más contundente.
Detención y procesos pendientes
“El juez decidió que procedía la detención inmediata, al existir elementos que demostraban que había desatendido todas las órdenes y que iba a continuar en esa misma posición”, explicó.
Se le fijó una caución económica de varios miles de dólares, que deberá pagar si desea recuperar su libertad, aunque su defensa ya presentó apelación.
“Ellos pueden apelar, pero la norma establece que la orden se cumple”, puntualizó.
Sin embargo, el caso no termina ahí. Ortega advirtió que existen otros procesos activos.
“Tiene dos órdenes más de conducción. Eso significa que, aunque pague, no va a salir de inmediato”, aseguró.
Finalmente, la abogada dejó claro que la medida era inevitable ante la conducta mostrada.
“No se puede retar a la justicia panameña. Las órdenes eran de un juez y ella simplemente no las estaba cumpliendo”, concluyó.
A días de participar en La Mansión del Chiri, “La Brasileña” queda envuelta en este proceso judicial. Hasta el momento, sus redes sociales se mantienen desactivadas y se espera, próximamente alguna pronunciamiento por parte de su equipo legal.




