Julio Iglesias se encuentra desde hace varios días en el centro de la polémica tras las acusaciones de agresión sexual presentadas por dos de sus extrabajadoras. En medio del revuelo mediático, Vaitiaré Hirshon, actriz y expareja del artista durante ocho años, se ha pronunciado públicamente para defenderlo y cuestionar la veracidad de los señalamientos.
En declaraciones al programa ¡De viernes!, de Telecinco, la también modelo —conocida artísticamente como Vaitiaré Bandera— agradeció el espacio “por la oportunidad para sacar a la luz la verdad” sobre su relación con el cantante. Según relató, su primera reacción al conocer las acusaciones fue de incredulidad. “Pensé que no era verdad. ¿Cómo es posible hacer una cosa así? Yo conozco al Julio que conocí desde hace mucho tiempo, que no es un hombre que podría hacer algo así”, afirmó, asegurando que considera “falso” el relato de las extrabajadoras.
Hirshon reconoció que aún no ha podido hablar ni con Julio Iglesias ni con su esposa, Miranda Rynsburger, pero señaló que confía en que ellos “saben la verdad”. “Miranda conoce a su marido, son muchos años juntos”, expresó.
La actriz también recordó que su último encuentro presencial con Iglesias fue en 2016, en Tahití, durante una cena familiar. “Tenía mucha energía, mucha salud, estaba muy feliz y pasamos una cena fantástica”, relató. Asimismo, indicó que la última conversación telefónica entre ambos ocurrió hace dos o tres años, y que escuchó “al Julio de siempre, con energía”.
Durante la entrevista, Vaitiaré aprovechó para aclarar y desmentir parte del contenido de su libro Muñeca de trapo, publicado en 2010, donde narró episodios de su relación con el cantante. Según explicó, contrató a un hombre para ayudarla a escribir las memorias, pero este “cambió parte del libro a su manera”. “El español siempre ha sido muy limitado para mí. Fue un desastre porque me dejó como una víctima y eso es una mentira completa”, sostuvo.
Entre los pasajes que aclaró figura uno en el que se menciona el consumo de cocaína previo a una relación sexual con Iglesias. Hirshon aseguró que no fue forzada ni inducida. “Julio no me daba drogas por primera vez. Lo hicimos juntos para probar. Fue nuestra decisión personal”, afirmó. También negó que mantuvieran relaciones con “una mujer cada noche”, como se indica en el libro, y precisó que se trató de experiencias puntuales y consensuadas, aunque admitió que la primera vez sintió “miedo”.
A pesar de considerar que su historia fue tergiversada, Vaitiaré reconoció que nunca denunció al escritor. “Fue mi culpa, viví con eso durante quince años. Miré lo que publicaron y no era igual a lo que yo había escrito”, concluyó. Según señaló, Julio Iglesias nunca le reclamó ni le hizo comentarios sobre el contenido de las memorias.



