La famosa historia de la “triple hamburguesa” se convirtió en uno de los relatos más comentados en redes sociales luego de que dos protagonistas contaran versiones distintas de una primera cita.
Luis Miguel Castillo, creador de contenido, confirmó que la anécdota era real. Según su relato, la chica y el sintieron interés mutuo, intercambiaron números telefónicos y, días más tarde, decidió invitarla a salir.
🟡🟣 La famosa historia de la “triple hamburguesa” se convirtió en uno de los relatos más comentados en redes sociales luego de que dos protagonistas contaran versiones distintas de una primera cita.
— Mi Diario Panamá (@MiDiarioPanama) July 16, 2026
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El pedido que lo incomodó
Castillo contó que durante el recorrido pasaron por una calle de comida, pero la joven rechazó el lugar y le manifestó que no pensaba comer allí.
Ante esa reacción, él aceptó llevarla al establecimiento que ella prefiriera.
El creador de contenido afirmó que ese episodio marcó un cambio en su manera de evaluar las citas y las intenciones de algunas mujeres.
Al llegar al segundo restaurante, descrito por él como un establecimiento bonito de dos pisos, la chica pidió una hamburguesa triple antes de que Castillo escogiera su plato.
Él aseguró que el pedido le generó incomodidad y que le pareció atrevido para tratarse de una primera salida.
Aunque reconoció que pedir una hamburguesa triple no convierte automáticamente a una mujer en interesada, sostuvo que ese tipo de elección no está bien visto por algunos hombres durante un primer encuentro.
También destacó que entre ambos todavía no existía una relación sentimental ni se habían besado.
Castillo agregó que durante la cena ella permaneció pendiente de su teléfono y de las redes sociales. Esto, según dijo, le hizo sentir que estaba comiendo solo y que la joven tampoco mostraba interés por compartir con él.
Después de pagar la cuenta, decidió terminar la salida y llevarla a su casa. Durante el trayecto le comunicó que no volvería a verla porque consideraba que ella buscaba un “sugar daddy”.
Una cita a ciegas organizada por su madre
Kerstin Guenther, la presunta otra protagonista de esta historia y creadora de contenido, afirmó que el encuentro fue una cita a ciegas organizada por su madre.
Según contó, no conocía previamente ay solo supo con quién saldría cuando él le escribió para pedirle su ubicación y pasar a buscarla.
Guenther relató que él la llevó inicialmente a una zona de comida, pero no le gustaron el ruido, la cantidad de personas ni el ambiente. Afirmó que prefirió ofrecerse a regresar en taxi antes que quedarse a comer allí.
Supuestamente Castillo le pidió entonces que escogiera otro lugar y ambos se trasladaron a un establecimiento de La Viña, donde ella encontró un ambiente más tranquilo.
La joven confirmó que pidió una hamburguesa triple mientras él ordenó una sencilla.
Aseguró que notó un gesto de desagrado de su acompañante y que, desde ese momento, lo sintió incómodo con su presencia.
También sostuvo que intentó conversar, pero no lograron conectar.
Después de comer, supuestamente Castillo la llevó a su vivienda y le comunicó que no deseaba volver a salir con ella porque no era lo que buscaba.
Guenther aceptó la decisión y se despidió.
Sin embargo, afirmó que al día siguiente descubrió que él había publicado un relato en el que la presentaba como una mujer interesada por haber ordenado una hamburguesa triple.
Ella rechazó esa acusación, lo llamó tacaño y aseguró que podía pagar su propia comida.



