El 11 de septiembre de 2001 tuvo lugar uno de los acontecimientos más impactantes que ha visto el mundo en su historia reciente.
Ese día, a las a las 8:46 de la mañana, el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center, en Manhattan. El impacto abrió un enorme agujero en el edificio y una columna de humo comenzó a levantarse sobre Nueva York.
En aquellos primeros minutos todavía había confusión. ¿Un accidente? ¿Una falla? ¿Cómo podía un avión comercial terminar incrustado en uno de los edificios más famosos del planeta?
La respuesta llegó apenas 17 minutos después.
Personas corrían sin saber exactamente hacia dónde. / Getty ImagesEl segundo avión acabó con las dudas
A las 9:03 a.m., mientras cámaras de televisión transmitían en directo el incendio de la primera torre, el vuelo 175 de United Airlines apareció sobre Manhattan y se estrelló contra la Torre Sur.
Millones de personas lo vieron prácticamente en tiempo real.
Ya no había espacio para pensar en un accidente: Estados Unidos estaba bajo ataque.
Los dos aviones habían sido secuestrados como parte de una operación coordinada ejecutada por 19 terroristas de Al Qaeda, organización entonces encabezada por Osama bin Laden. La Comisión del 11-S determinaría posteriormente que Estados Unidos no estaba preparado para enfrentar una operación de aquella magnitud.
Las consecuencias del ataque contra el Pentágono el 11-S. / Getty ImagesEl Pentágono también fue golpeado
A las 9:37 a.m., el vuelo 77 de American Airlines se estrelló contra el costado occidental del Pentágono, en Arlington, Virginia, sede del Departamento de Defensa de Estados Unidos. El corazón del aparato militar estadounidense también había sido alcanzado.
Para entonces, otro avión permanecía secuestrado en el aire: el vuelo 93 de United Airlines.
Sus pasajeros comenzaron a enterarse, mediante llamadas telefónicas, de lo ocurrido en Nueva York y Washington. Comprendieron que su avión probablemente también sería utilizado como arma y decidieron enfrentarse a los secuestradores.
A las 10:03 a.m., el vuelo 93 cayó en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania.
La Comisión del 11-S concluyó que los secuestradores pretendían atacar el Capitolio o la Casa Blanca. La resistencia de los pasajeros impidió que el avión alcanzara su objetivo.
El presidente George W. Bush en el Air Force One después de los ataques. / Getty ImagesLas Torres Gemelas se vinieron abajo
Para ese momento, Manhattan vivía una pesadilla.
La Torre Sur, aunque había sido impactada después, fue la primera en caer. Se desplomó a las 9:59 a.m., después de arder durante 56 minutos. Una enorme nube de polvo y escombros cubrió las calles.
Personas corrían sin saber exactamente hacia dónde. Policías y bomberos seguían entrando a la zona mientras otros intentaban evacuar a quienes podían.
A las 10:28 a.m., llegó otro golpe. La Torre Norte colapsó. El horizonte de Nueva York había cambiado en menos de dos horas.
En el lugar donde durante décadas se levantaron las Torres Gemelas solo quedaron toneladas de acero retorcido, concreto pulverizado, incendios y una gigantesca operación de búsqueda y rescate.
Cada 11 de septiembre colocan flores en la zona cero. Aquí, en Nueva York, estaban las Torres Gemelas. EFE2 mil 977 personas asesinadas
Los ataques del 11 de septiembre dejaron 2 mil 977 víctimas mortales, sin contar a los 19 secuestradores. De acuerdo con el 9/11 Memorial & Museum, 2 mil 753 personas murieron en Nueva York, 184 en el ataque al Pentágono y 40 eran pasajeros y tripulantes del vuelo 93.
Entre las víctimas hubo trabajadores de oficinas, pasajeros, tripulantes, visitantes y cientos de integrantes de los equipos de emergencia.
Solo el Departamento de Bomberos de Nueva York perdió 343 bomberos. También murieron 37 agentes de la Policía de la Autoridad Portuaria y 23 policías de Nueva York, entre otros socorristas.
Miles de personas resultaron heridas.
Diane Massaroli lleva una foto de su esposo Michael Massaroli, quien murió en el atentado, antes de iniciar los actos en recordación a las víctimas del 11 de Septiembre de 2001. EFEUna nube que siguió haciendo daño
El derrumbe de las Torres Gemelas lanzó sobre Manhattan una gigantesca nube cargada de polvo, cenizas y partículas peligrosas.
Bomberos, policías, trabajadores de rescate, residentes, estudiantes y empleados estuvieron expuestos a contaminantes como asbesto, sílice, metales, concreto pulverizado y vidrio, además del humo y productos generados por los incendios que permanecieron activos durante meses.
Las consecuencias aparecerían durante los años siguientes.
11-S / Getty ImagesEnfermedades respiratorias, distintos tipos de cáncer y trastornos de salud mental han sido asociados con la exposición al desastre. El Programa de Salud del World Trade Center atiende actualmente a cerca de 150 mil personas entre sobrevivientes y miembros de los equipos de respuesta.
El 11-S, por tanto, no terminó cuando cayó la última torre.
Para miles de familias, sus efectos continuaron durante décadas.
Veinticinco años después
Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados.
En el lugar donde estuvieron las Torres Gemelas se encuentra hoy el National September 11 Memorial & Museum. Dos enormes piscinas ocupan las huellas de las antiguas torres y los nombres de las víctimas están inscritos alrededor de ellas.
Veinticinco años después, el mundo todavía vive con las huellas de aquella mañana.



