Colombia llega a las urnas este domingo 31 de mayo con un tablero político encendido y una figura que ha metido ruido en la campaña presidencial: Abelardo de la Espriella, abogado y debutante en la política electoral, que se presenta dispuesto a enfrentar a la izquierda y a romper con los partidos tradicionales.
Su discurso gira alrededor de la llamada “patria milagro”, una propuesta con énfasis en seguridad, economía, valores tradicionales y una crítica frontal al gobierno de Gustavo Petro. De la Espriella ha convertido la inconformidad ciudadana en gasolina política, especialmente en un país golpeado por la violencia, la desconfianza institucional y el desgaste de los partidos de siempre.
El abogado, conocido también como “El Tigre”, ha tomado fuerza con un mensaje de mano dura y rechazo a lo que él llama “comunismo”. Sus propuestas incluyen mayor ofensiva contra el crimen, reducción del Estado, impulso económico y un estilo político que ha sido comparado con el de líderes como Nayib Bukele y Javier Milei.
El fenómeno no aparece de la nada. Analistas señalan que este tipo de candidaturas crece cuando los partidos tradicionales no logran dar respuestas claras a problemas como inseguridad, economía o crisis de confianza. En ese terreno, De la Espriella ha sabido moverse con fuerza en redes sociales, donde su campaña encuentra un altavoz clave para conectar con sectores molestos con el rumbo del país.
Las encuestas lo ubican entre los principales aspirantes. Una medición reciente del Centro Nacional de Consultoría citada por Infobae colocó a Iván Cepeda con 33.4% y a De la Espriella con 30.9%, por encima de Paloma Valencia, la apuesta de la derecha tradicional ligada al uribismo.
Ese crecimiento complica el panorama para el conservadurismo clásico. Mientras Valencia no termina de despegar, De la Espriella capitaliza el voto de rechazo a Petro y se presenta como una opción más dura, directa y emocional.



