Equipos de rescate en Alemania iniciaron este jueves una compleja operación para intentar salvar a una ballena jorobada enferma que ha quedado varada en repetidas ocasiones en el mar Báltico, un caso que ha generado gran conmoción en todo el país.
El animal, apodado “Timmy” por los medios locales, permanece en aguas poco profundas cerca de la ciudad de Wismar, donde apenas se ha movido en los últimos días, lo que ha elevado el temor de que su estado sea crítico. La ballena fue vista por primera vez en la región el pasado 3 de marzo, en una zona muy alejada de su hábitat natural.
Expertos consideran que el cetáceo pudo haberse desorientado durante una migración o al seguir un banco de arenques. Sin embargo, las probabilidades de que logre regresar por sus propios medios al mar del Norte y posteriormente al océano Atlántico son muy bajas.
Los intentos iniciales para liberarla, en los que participaron embarcaciones policiales, excavadoras y botes inflables, lograron reflotarla temporalmente. No obstante, el animal, de entre 12 y 15 metros de longitud, volvió a quedar varado y presenta un estado de salud cada vez más delicado, agravado por problemas cutáneos derivados de la baja salinidad del mar Báltico.
El caso ha generado un fuerte interés mediático. Medios de comunicación han transmitido en vivo durante días, mientras activistas se han concentrado en la playa para exigir acciones que permitan salvar al animal. En redes sociales, el debate se ha intensificado entre quienes defienden continuar los esfuerzos de rescate y quienes consideran más compasivo dejarlo morir sin intervención.
Ante la afluencia de curiosos, la policía estableció un perímetro de seguridad de 500 metros para evitar mayores niveles de estrés en la ballena. Pese a ello, una mujer de 67 años intentó acercarse al animal lanzándose al agua desde una embarcación, siendo posteriormente interceptada por las autoridades.
Como respuesta, especialistas han diseñado un plan de rescate de alta complejidad técnica que contempla el uso de cojines de aire para elevar a la ballena sobre una lona, asegurada a dos pontones y remolcada por un barco. La iniciativa, aprobada por autoridades regionales, busca trasladar a “Timmy” fuera del Báltico y devolverla a aguas abiertas.
Si las condiciones lo permiten, el operativo prevé que el remolcador emprenda su salida este viernes, en un intento decisivo por salvar la vida del animal.



