La OMS confirmó cinco casos positivos en el MV Hondius mientras Europa activa protocolos sanitarios extremos
El brote de hantavirus detectado en el crucero MV Hondius sigue escalando y ya comenzó a impactar fuera del barco. Una azafata de la aerolínea KLM permanece aislada en Ámsterdam luego de haber tenido contacto con una pasajera infectada que viajaba desde el crucero afectado.
La nueva información salió a la luz mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó que cinco de los ocho casos sospechosos detectados a bordo dieron positivo al virus.
El caso de la azafata encendió las alarmas
Según los reportes sanitarios divulgados en Europa, la tripulante aérea estuvo en contacto con una pasajera neerlandesa que posteriormente falleció tras presentar síntomas relacionados con el hantavirus.
La mujer permanece bajo observación médica mientras las autoridades monitorean posibles contactos adicionales.
Este nuevo episodio aumentó la preocupación internacional alrededor del crucero, que actualmente navega rumbo a las Islas Canarias bajo estricta vigilancia sanitaria.
El barco no atracará
Las autoridades españolas confirmaron que el MV Hondius no tocará puerto en Tenerife. El plan oficial establece que el barco quedará fondeado mientras los pasajeros son evacuados en lanchas y trasladados directamente a vuelos de repatriación.
Además, se informó que ningún pasajero podrá abandonar el crucero hasta que estén listos todos los protocolos de traslado y aislamiento.
La variante que preocupa
La OMS explicó que el brote corresponde al virus Andes, una variante de hantavirus considerada la única con capacidad comprobada de transmisión entre personas mediante contacto estrecho.
El organismo también investiga como posible origen del brote un viaje de observación de aves realizado por una pareja neerlandesa por Uruguay, Chile y Argentina antes de embarcar en el crucero.
Ambos pasajeros fallecieron semanas después de presentar síntomas.
Vigilancia internacional
Mientras el barco continúa su trayecto por el Atlántico, varios países mantienen controles epidemiológicos sobre pasajeros y tripulantes.
Las autoridades sanitarias insisten en que el riesgo general sigue siendo bajo, aunque continúan aplicando medidas de aislamiento y monitoreo médico para evitar nuevos contagios.


